Las Mujeres de Miguel Figueroa


de la serie Jamón de Mar publicadas en la revista Vice

¿En qué se parece Miguel Figueroa a Pedro Almodovar? Ambos entienden a las mujeres y son capaces de traducirnos esa complicada existencia con sus imágenes. Categorizar el trabajo de Figueroa como "hip" o "fashionista" es un error. Es cierto que Figueroa se gana la vida como director artístico y fotógrafo en revistas que glamorizan el deseo carnal sin embargo, sus fotos tienen un peso emocional y un feeling que nos es reconocido. A veces tan simple como una canción de Silvio Rodríguez permeando una reunión familiar cerca del mar. Su trabajo raya en lo estrambótico y lo documental aunque nunca podemos descifrar la localidad específica donde se desenvuelven sus sujetos. La belleza no se nos presenta abusivamente; las mujeres no son objetos de deseo, es una belleza no tradicional, respetuosa y adulta. Figueroa retrata a su sujeto con equipo variado, Polaroids, película de 35 y diapositivas de tungsteno, creando efectos azulados y difuminados parecidos a los colores gastados encontrados en revistas, postales y afiches de antaño. Para lograr su propuesta Figueroa utiliza el color con presición, economía de contraste y escala física manejable-- muy diferente a los albumes digitales de recuerdos que muchos "posteamos" en Facebook. 

En una serie presentada en la exposición  Estéticas de la Vida Diaria (curada por su inseparable amiga Marina Reyes) el artista puso en escena momentos claves de su niñez con las mujeres que lo criaron -- madre, tía y abuela. "Con mi abuela era todo el rollo de comer, la cocina y fuimos a la casa antigua suya, que ahora está abandonada, e hizimos fotos." nos explica. "Con mi tía...era su  momento de vanidad, así que re-cree el tocador tal como lo tenía cuando era pequeño...ese era nuestro momento sagrado."  

Instalación en Estéticas de la vida Diaria, curada por Marina Reyes, en espacio 
La 15 en Santurce, Puerto Rico

Estas fotos de las mujeres en su vida son momentos íntimos y autorretratos de recuerdos con los cuales el espectador se puede identificar fácilmente. Otras series se enfocan en la sensualidad de una acción, un momento, una pieza de ropa, la textura del aire o una fiesta. Aquí la chica "next door" tipo American Apparel se nos presenta indefensa como un actor sin líneas que recitar. Lo que separa a Miguel Figueroa del resto de los "fashionistas" es la aparente facilidad con la que logra moldear sus sujetos, ya sean seleccionados por él ó por su editor. Solo basta fijarse en la chica de Jamón del Mar posando con un anticuado traje de baño. No hay duda que la modelo guarda un extraño parecido a Marina Reyes, su gran amiga. Una apropiación de esencia que logran solo pocos artistas.
 

polaroids
Miguel Figueroa
serie Splash (1984)
 Adriana


 
arriba: Torbjorn Rodland (serie "Nudists", 1999)
abajo: la actriz y sex symbol Jane Birkin