Fernando Díaz Mackenna: Maestro por asociación indirecta



Fernando Díaz Mackenna
18 febrero-8 abril, 2008
Galería de Arte, Universidad del Sagrado Corazón

Maestro por asociación indirecta

¿Qué tan difícil puede ser curar una exposición sobre un pintor de segunda?
Todo depende de quien organize la exposición y cual sea su agenda.

Adlín Ríos Rigau, la directora de la Galería del Sagrado Corazón y profesional de muchos sombreros (desde asesora privada para coleccionistas hasta burócrata, curadora, educadora, artista, ganadora de un premio Plátano de Oro) que se destaca en nuestras artes por hacer de la improvisación una carrera, es la curadora de la mini retrospectiva del pintor Español radicado en la isla a principios del siglo 20 Fernando Díaz Mackenna. Entre los más grandes logros de Ríos se encuentra curar exposiciones gigantescas tipo kinkaya como la del Caballo en las Artes Puertoriqueñas y compilar en glorioso copy-paste y a manera descriptiva (no analítica ni histórica) el libro Las Artes Visuales Puertorriqueñas a Principios de Siglo XXI, que usa de excusa la muletilla de "historia" para elaborar chismes políticos sobre su fallido término de directora del proyecto, no de directora del Museo de Arte de Puerto Rico. Por último, su mayor aporte al desarrollo en nuestras artes, ser directora del controversial capítulo de la AICA-PR, una apéndice local e independiente de la importante asociación de críticos internacional. El capítulo local es famoso porque se otorgan premios entre ellos mismos, a sus familares y a otros panitas sin tan siquiera visitar las exposiciones y regalando/vendiendo premios en claro conflicto ético a la profesión.

Repito la pregunta:
¿Qué tan difícil puede ser curar una exposición sobre un pintor de segunda?

Todo depende de quien la organize y en quien se delegue. Para esta exposición en particular, que contiene la cantidad pequeña de 25 pinturas (para colocarlo en contexto sería algo así como jugar en liga Doble A), Adlín Ríos tuvo que pedir ayuda y adjudicar como co-curadora a la dealer de arte secundario Carmen Correa. Como recurso para la justificación del proyecto Ríos ha encomendado al respetado historiador de arte Osiris Delgado para que escriba un mini ensayo. Lamentablemente, Delgado no encuentra como justificar a Mackenna:
"Fernando Díaz Mackenna fue el principal propulsor en Puerto Rico de una pintura resuelta principalmente a la espátula con el desenfado necesario a esta técnica, y un colorido brillante y de grueso impasto que suele exaltar por contraste las sutiles matizaciones y delicadezas tonales propias del
paisaje puertorriqueño
."
¿Cuál ha sido la gran importancia de la herramienta de la espátula en la historia de la pintura? Estoy atónito porque líneas y afirmaciones sin sentido como esta son las que han ayudado a que artistas de importancia regional como Pou, Campeche, Tufiño se hayan desinflado en el mercado internacional.

Para los que tengan duda refieránse a:


y


Los atributos más sobresalientes de Mackenna, de acuerdo al corto ensayo del panfleto informativo que no puede ser calificado como catálogo, es su biografía: Mackenna era hijo del pintor español Francisco Díaz Carreño. Restauró partes de El Velorio de Oller sin el aval del maestro. Cuando Oller muere su familia lo contrata para que catalogue su obra en una cadena de sucesos que provocan que eventualmente Mackenna se quede con el estudio de Oller en Cataño.

Mackenna era un buscón. Al menos el ensayo nos da esa percepción.

La aportación de Mackenna a nuestra cultura es que fue maestro de pintura de la élite cultural criolla de San Juan y Caguas, pero como educador no produjo ni un solo pintor de relevancia. Entonces, ¿Cuál es la importancia de Mackenna? De acuerdo a Osiris su amor a la isla:

"...Puerto Rico le debe al pintor por la calidad de obra que dejó y por el amor que siempre le profesó a Puerto Rico"

Partiendo de este patético marco de referencia de un colonizado podemos deducir que esta expo es un invento de parte de los curadores para subir el valor en el mercado de una obra que no tiene salida usando las facilidades de una institución educativa. 

Por este medio queremos pedirle excusas a la memoria de Mackenna. Excusas porque la Cultureta ha equiparado su biografía con su obra. Excusas porque el valor de Mackenna radica en que es una interesante nota al calce en nuestra historia, pero cuando lo convertimos en uno de los protagonistas- sus faltas son obvias. Que la pintura de Mackenna se vea histórica no lo hace historia.

La labor de una galería y espacio educativo Universitario no es vender arte ni promover la salud del mercado del arte en beneficio de grupos selectos. No es la primera vez que sucede, hace poco se exhibió una selección joyería fina bautizada como arte escultórico que estaba a la venta. Le pedimos a la directora de la Galería de Arte del Sagrado que no confunda la labor social y comunitaria de un espacio educativo con la de un espacio privado comercial.


Los retratos no son fuertes, son pálidos, sin una iconografía histórica.

En este retrato de Lola Rodríguez de Tío 1843-1924, el área mejor lograda es el pañuelo con el motivo del arpa dorada. Mackenna lucha con la simetría de los ojos, que como en todos sus retratos parecen ser de dos personas diferentes. Las vestimentas no tiene profundidad. Lo que no se explica en el ensayo de Osiris Delgado es si el retrato fue hecho con la modelo presente, lo dudamos, o hecho después de la fotografía de la época en blanco negro de Tío. Si es hecho después de la foto no podemos considerarlo un retrato, mucho menos histórico, sería solo un ejercicio.


Image:Lola Rodriguez de Tio.jpg



Uno de los aciertos de la exposición fue la instalación de las obras.


Vista de Perro y San Gerónimo, 1927
Mackenna era mejor paisajista que retratista y la mejor de las pinturas, la vista de San Gerónimo, esta compuesta de brochasos gruesos lechosos en grises, azules, marrones y rojos. La casita de madera construida por los americanos ya no existe. El oleaje es forzado y furioso, también podemos observar el famoso perro petrificado.


fotografía colorizada del fortín en los años 20



documentación de Mackenna con sus nenas de sociedad (como las damas cívicas de hoy)




Nichos de Cementerio, 2929
Otra buena pintura ya con una factura modernista. La proporción es extraña pero las veladuras y la aplicación es enfadada. Detalles deján ver pequeños bolsillos impresionistas de color y luz.

La Iris Chacón de Edra Soto: The Devil is in the Details

La Iris Chacón de Edra Soto: The Devil is in the Details

En su nueva serie The Greatest Companions Edra Soto pinta de forma contundente y segura la escencia de Iris Chacón. No es la primera vez que Soto toca el tema de la Vedette de América, anteriormente lo hizo indirectamente con una serie de objetos encontrados, repujados, esculturas e instalaciones dedicadas a la revista farandulera Teve Guía. La diferencia es que en esta ocasión la artista no se enfoca en la imágen sensual de materiales de promoción de la figura pública sino que ahora, se enamora de los espacios falsos/faux de los escenarios y los detalles decorativos en los trajes de sus bailarines. Por ejemplo, la cara de Iris Chacón esta usualmente cubierta con un smudge de pintura o una máscara de gorila-máscaras que a su vez son usadas por sus bailarines. En realidad no es importante ver la expresión facial de la Chacón, lo que si debemos entender es su entorno, el que logramos enfocar de forma asimétrica a 'la Tolouse Lautrec.

Tuve el privilegio de ver los pequeños gouaches y les puedo admitir que son misteriosos- en ellos La Chacón se ve trinca, congelada, como luchando con el fondo en vez de bailar libremente. Se nota el trabajo aspero sobre la superficie y se siente la marca de la artista. La composición del espacio es trabajada con gran audacia, los detalles delicados en la cabellera de los bailarines, vestidos como gorilas (o son gorilas que bailan imitando hombres) es magistral. Los colores son frios y de mezclas espesas directas de la paleta reconocida de Soto : azulados transparentes, tuquesas menta, anaranjados setentosos, púrpuras neutrales y verdes brilantes.

Con esta serie la Chacón no es más grande que lo que la rodea. No es un homenaje, tampoco es la metáfora melancólica de una mejor época en la televisión local. De lo que estoy seguro es que Soto le da énfasis a los personajes secundarios y a la utilería (a la cosa formal) y a la historia desconocida que complementa el éxito de la Chacón. Soto se fija en los detalles que son llamativos a nuestra generación. Como cuando erámos niños, sentados con nuestra familia frente a la tele, mirando sus nalgas temblando como terremoto.  Entonces no entendíamos los estereotipos  sexistas ni abusivos, y nunca sentimos culpa ajena, solo admiración por asociación.

The Greatest Companions se ha presentado en Chicago y seria un pecado mortal que Puerto Rico perdiera la oportunidad de ver el trabajo de Edra Soto en su mejor momento.


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