Las Mujeres de Miguel Figueroa


de la serie Jamón de Mar publicadas en la revista Vice

¿En qué se parece Miguel Figueroa a Pedro Almodovar? Ambos entienden a las mujeres y son capaces de traducirnos esa complicada existencia con sus imágenes. Categorizar el trabajo de Figueroa como "hip" o "fashionista" es un error. Es cierto que Figueroa se gana la vida como director artístico y fotógrafo en revistas que glamorizan el deseo carnal sin embargo, sus fotos tienen un peso emocional y un feeling que nos es reconocido. A veces tan simple como una canción de Silvio Rodríguez permeando una reunión familiar cerca del mar. Su trabajo raya en lo estrambótico y lo documental aunque nunca podemos descifrar la localidad específica donde se desenvuelven sus sujetos. La belleza no se nos presenta abusivamente; las mujeres no son objetos de deseo, es una belleza no tradicional, respetuosa y adulta. Figueroa retrata a su sujeto con equipo variado: Polaroids, película de 35 y diapositivas de tungsteno, creando efectos azulados y difuminados parecidos a los colores gastados encontrados en revistas, postales y afiches de antaño. Para lograr su propuesta Figueroa utiliza el color con presición, economía de contraste y escala física manejable-- muy diferente a los albumes digitales de recuerdos que muchos "posteamos" en Facebook. 

En una serie presentada en la exposición  Estéticas de la Vida Diaria (curada por Marina Reyes) el artista puso en escena momentos claves de su niñez con las mujeres que lo criaron -- madre, tía y abuela. "Con mi abuela era todo el rollo de comer, la cocina y fuimos a la casa antigua suya, que ahora está abandonada, e hizimos fotos." nos explica. "Con mi tía...era su  momento de vanidad, así que re-cree el tocador tal como lo tenía cuando era pequeño...ese era nuestro momento sagrado."  

Instalación en Estéticas de la vida Diaria, curada por Marina Reyes, en espacio 
La 15 en Santurce, Puerto Rico

Estas fotos de las mujeres en su vida son momentos íntimos y autorretratos de recuerdos con los cuales el espectador se puede identificar fácilmente. Otras series se enfocan en la sensualidad de una acción, un momento, una pieza de ropa, la textura del aire o una fiesta. Aquí la chica "next door" tipo American Apparel se nos presenta indefensa como un actor sin líneas que recitar. Lo que separa a Miguel Figueroa del resto de los "fashionistas" es la aparente facilidad con la que logra moldear sus sujetos, ya sean seleccionados por él ó por su editor. Solo basta fijarse en la chica de Jamón del Mar posando con un anticuado traje de baño.
 

polaroids
Miguel Figueroa
serie Splash (1984)
 Adriana


 
arriba: Torbjorn Rodland (serie "Nudists", 1999)
abajo: la actriz y sex symbol Jane Birkin


Customer Service por Thurdmon Capote












especial para el Box
Customer Service
Hace unos días recibí una llamada donde me ofrecían un sistema de internet inalámbrico. De acuerdo al vendedor, este sistema funcionaba mucho más rápido que el presente. El vendedor me dijo que con sólo enchufarlo, el aparato funcionaría y que tendría catorce días de prueba para decidir si finalmente aceptaba el servicio. Con cierta rehunencia lo acepté, aunque el precio me pareció una ganga. A los pocos días recibí una caja que contenía el nuevo artefacto, pero para mi sorpresa las instrucciones me parecían inentendibles, tanto en inglés como en español y las ilustraciones del manual no concordaban con el aparato que tenía en mis manos. Llamé al “Customer Service” y después de oprimir varios botones donde me ponían varias grabaciones publicitarias “i-li-mi-tadasssss”, me contestó una chica con acento sudamericano. Luego de explicarle mi situación, ella me dijo que simplemente enchufara el cablecito que parecía un cable de teléfono color negro al costado de la caja. Busqué por todos los costados de la caja y no había enchufe alguno. Se lo dije:

-“Señorita, perdone, pero la caja, el modem que ustedes me enviaron, no tiene enchufe alguno por ningún lado.”

-“Señor, déle tres vueltas más y mírelo bien. El enchufe se parece a un enchufe como el de su nevera. Tienes que estar ahí.”

Le di las tres vueltas, lo miré por debajo y después por encima y le dije:

-“Señorita, le he dado las tres vueltas y además lo miré bien visto por debajo y por encima y le digo, no hay enchufe alguno.”

-“Señor, mírelo otra vez. ¿Lo está examinando bien?”

-“Sí...”

-“¿Lo vé...?”

¡Click! Tuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu. La conexión se fue. Volví y marqué el número del “Customer Service” y volví a escuchar las mismas grabaciones “i-li-mi-tadasssss” y una música de un guitarreo en overdose de los Gypsi Kings, para luego contestarme un hombre con un acento a lo mexicano.
-“¿En que le puedo ayudar?”

Volví a explicar mi problema y el hombre me dijo:

-“¡Híjole! Hay un dispositivo en la parte posterior del modem. Observe y por favor, muévalo hacia la derecha.”

Encontré el dispositivo y lo moví hacia la derecha como el caballero me dijo. Luego prosiguió:

-“¿Señor, ve usted si las luces del “Power” y del “Connect” están parpadeando y si lo están, dígame de qué color son?”

-“Pues... son color...”

¡Click! Tuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu. Otra vez, la conexión desapareció. Ya, un poco encabritado... perdón, debo decir: encojonado. Volví a llamar a “Customer Service” y salieron las mismas grabaciones de costumbre, “i-li-mi-tadasssss” y una horrible música de Calle 13 donde hablaba de culos y bichos y dale por atrás, para luego contestarme una voz de joven dominicano.

-“Buenas tardes. ¿En que le puedo ayudar?”

Volví, ya algo cansado a explicarle mi tribulación técnica y el técnico me dijo que esperara unos minutos en lo que el verificaba mi geografía para averiguar si había señal de satélite en mi posición longitudinal. Mientras esperaba, me pusieron una ópereta de Andrea Bocheti, que ya me estaba reventando los nervios, hasta que al fin:

-“Señor. Gracias por esperar. Sucede que en el lugar geográfico en donde usted se ubica, lamentablemente, no hay receptividad.”

-“Gracias compañero”, le dije y añadí: “... y que viva la República.”

A lo que el técnico me contestó:

-“¿República? ¿Qué república?”

Y le contesté:

-“No, nada. Ninguna. Gracias por ayudarme.”

Enganché y seguía algo molesto con la maldita caja, con los Gipsy Kings, Calle 13 y el jodido ciego. Enpaqué todo el aparato, cables y gomitas, manual y etc., asegurándome que todo estaba en orden. En el camino hacia la tienda en el Mall la carretera estaba ataponada de tránsito. Al llegar al estacionamiento me percaté de que había tardado cincuenta minutos en un viaje que de otra manera me hubiése tardado quince minutos, a lo máximo. Ya, adentro del negocio del cable noté que todos los empleados eran jóvenes, bien parecidos, tanto las hembras como los machos y todos vestían el mismo uniforme, camisa azul y pantalones negros, bien ajustados y ceñidos, como modelos de ropa. En el counter de Información y luego de dar todos mis datos y explicar el porqué deseaba entregar la caja y no aceptar el servicio, me enviaron a sentarme y esperar. Apenas habían clientes y estaba yo solo en ese momento cuando advertí, en una pantalla tipo plasma, que estaban dando un concierto de Michael Jackson, el mismo que habían enterrado tres días atrás luego de haber estado su cuerpo congelado por un mes y una semana por razones que ni me importaban. Pensé en la pedofilia y en la desgracia de alguien que había siempre querido ser blanco, cuando nació negro. Bueno, mi atención diambulaba entre los biricuetos del de gloved one y los empleados, que como hormiguitas, caminaban de aquí allá como simulando estar ocupados en cosas o cositas importantes. Conté los cubículos y eran ocho, con ocho computadoras para atender a los clientes, pero sólo había uno atendiendo a una familia que lucía preocupada argumentando algo. Volví mi atención a la pantalla y allí estaba el “uniguanteado” cuando éste se desaparecio por debajo de una manta que le tendieron los bailarines y luego apareció trepado en una torre mecánica y rodeado de humo artificial. El “uniguanteado” gritaba y gritaba mientras se arrancaba la camiseta y los niños, abajo, se destrozaban de llanto. Pensé en un político nuestro que hacía lo mismo pero en lugar de pegar chillidos de loca descocada, clamaba ser Dios, Cristo, Ghandi y Luther King, diciendo que él era de tó’ mesclao, como el arroz con ... espaguetis. Los empleados bien ceñidos seguían caminando y apresuradamente parecían felices en sus labores, cuando en la pantalla el “uniguanteado” bajó de la torre en un aparente paracaidas y comenzó a dar pasos a lo “moon walk” y a dar volteretas como un trompo imparable que parecía iba a salir volando o a cavar un hoyo en medio del entarimado. Pero nada. Oigo un coro a mis espaldas y cuando me viro eran cuatro empleados que hacían el “moon walk” al unísono, a la vez, que cantaban: “Beat it, beat it, just take the wacamole and beat it, it!”, o algo por el estilo. Reían a carcajadas y luego de dar un brinquito se chocaban las manos a la manera del baloncelista Carlitos Arroyo cuando brincando tiraba y encestaba desde el área de tres puntos. “¡Seriedad en el trabajo, por favor!”, pensé, pero cuando volví mi vista noté, a través del cristal de una oficina, que el gerente estaba manoseándole los senos a una empleada mientras a la vez hablaba por celular. Me vinieron a la mente aquellos versos de Palés Matos: “¡Piedad, Señor, piedad para mi pobre pueblo donde mi pobre gente se morirá de nada!” No hay remedio. Sentí la hiel agolpárse en mi boca y mientras aquel seguía manoseando y el otro continuaba con los chillidos en la pantalla me levanté como impulsado involuntariamente y casi me arroje frente a la cara de uno de los que acababa de bailar, explicando por quinta vez mi caso. El tipo me miró con expresión de extrañez y me volvió a repetir lo que la del counter me había dicho hacía treinta minutos atrás. Volví a sentarme. La de los senos manoseado salía alegre de la oficina y el tipejo del celular chocó su vista con la mía, la que rapidamente revolví sin casi percatarme. Por fin, el único empleado que atendía a la clientela llamó mi nombre por el altoparlante. Me senté y por sexta vez conté mi historia. El tipo, sin contestarme, comenzó a dar en el teclado haciendo gala de su conocimiento en los haberes y luego me extendió su teléfono para que hablara con otro ¿representante?, ¿bailarín?, ¿mancebo manoseador?, ¿reina de belleza?, ¿modelo de magacín? Pero esta vez la comunicación no se cortó. Lo que se cortó fue el entendimiento. Pueblo de idiotas, compuesto por idiotas. Al fin di de baja el servicio, mientras Michael Jackson caía de bruces sobre el piso y su naríz artificial salía volando perdiéndose entre la llorona fanaticada. Al mes me llegó una cuenta de ciento nueve dólares.

-“¿Customer Service?”

-“Jalouuuu ...”

-¡Click! Tuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu ...”


Por Thurdmon Capote 2009




Supratemática en La 15 Curatorial Space

odd mix : Rum piraguas at La 15







Myritza Castillo




Kristene Serviá






SUPRATEMÁTICA 
LA 15 Curatorial Space
jueves 5 de noviembre


According to the press release “SUPRATEMATICA explores ludic concepts in consumerism, information, encoder-decoder, the end of a story and even gets to deny postmodern discourses.” Fortunately, this random mix match of ideas were nowhere to be found physically or conceptually in the exhibition. As a whole, the concept was so randomly related that you couldn’t help but wonder if it was an excerpt from a different exhibition altogether. Another problem was the absence of titles.


Works by two noticeably distant generations of women artists where shown across each other: Inés Aponte and Dhara Rivera (representing the 80's) and Kristine Serviá and Myritza Castillo (stepping to the plate as the fresh contingent). This offering illustrated an obvious rift between what's considered to be an established and an emerging artist, and for all the pretentiousness found in press release, this alone could’ve worked quite well as a characterization of the show. 



Dhara Rivera


Inés Aponte presented a series of small drawings on patterned paper from which an equal number of animated sequences were shown on a looping DVD player. The framed works exhume that typical aura contained in artifacts made by mature artists--her particular aesthetic exerting a powerful pull of experience on the observer. A whimsical museological display by Dhara Rivera was a pleasant surprise. Made up of tiny animal body parts, carefully colored through intricately weaved red coverings, and are displayed under a glass top.  Six framed black and white photographs of different specimens complete the installation. Rivera’s ensemble echoed the usual neurotic ordering of taxonomic language.


Kristine Serviá’s drawing on squared drafting paper was successful in terms of atmosphere and depth, but hardly impressive given the vibrant, unavoidable and graphically masterful graffiti scenes we have become accustomed to seeing in urban San Juan. The artist seems to suggest a life-size installation or spatial construction—with the hum and peeking-through-power-lights of machines in a dark computer lab—set to a dark ambient soundtrack. Other symbolic geometric components like boxes, packaging material, empty billboards, panflets and a web of cables deal gracefully with memory. Incompleteness is ambiguously located between accident and intention. 


Rounding up the exhibition was Myritza Castillo’s interactive "typewriter" installation. Here visitors could write their own narrative on a long roll of tracing paper, each participant collaborating with the artist in what appears to be a work in progress. It was also an invitation to experience this vintage machine in full aesthetic function. The action proved a bit clumsy, especially for our keyboard generation.


Javier Román is an artist, architect and editor of Entorno

photos courtesy of Edwin Medina and La 15











Omar Velázquez: Desde la Cuneta






There can be no doubt of my admiration for Omar's work, I even own Polizontes, a very impressive woodcut he made nearly three years ago. Back then I felt Omar was probably the most relevant "visual" artist of our little colony, his use of printmaking techniques and socio- political imagery on recycled materials has always been right on target. But, his recent show (Desde la cuneta...) I could not grasp. To be honest, some images that have been published online so far look much better than the actual show. The main problem is how uncomfortably crammed everything is the tiny space of Galería Guatibiri. During opening night it was difficult to tell whether the stench coming from the oversized and seemingly improvised shelter-installation was intentional, a byproduct of the reuse of found materials or if it was just B.O. of sweaty spectators in a typical humid Caribbean evening. Works on paper are powerful yet somewhat unresolved due to the uneven interplay among scale, medium and splatter. The outcome is familiar and ambivalent. Not to say the resulting aesthetic is unacceptable or inappropriate to the subject matter, but there was a real cardboard shelter in the street a couple of steps from the gallery-- mattress included-- and having seen it on my way to the gallery downplayed Velázquez intentions. Even more so when the title of the show, no pun intended, includes the word cuneta (gutter or cradle). Other objects in the installation include a flickering television and a dirty lamb carpet—the colony’s emblematic animal in its coat of arms—that looks like a caricature of infantile commodity for viewers to step on. A life - size Puertorican flag made with recycled plastic cups —in a “country of litterers—is overkill and almost impossible to look at; once again, blame it on scale in relation to the exhibition space. 


At times Desde la Cuneta feels too theatrical, dramatic and disjointed for my taste. To the socially alienated though, the experience of seeing the edible bread-man installation, along with a makeshift shelter, might be overwhelming. On the positive side, the artist successfully presents the new Puertorican reality with a crude discourse. Velázquez not only positions himself at the forefront of printmaking in the island, he kidnaps its mummified remains from the frozen cultural discourse of museums and cultural institutions and crashes it deep into the gutter, drags it along piss and junk, and leaves it tainted with the stench of dried up beer. Fitting enough to what Puerto Rico has become. Desde la cuneta is a powerful show in the wrong exhibition space.

Observations on Desde la Cuneta by Omar Velázquez at Galería Guatibiri (a production of The Store House Group)   
Javier Román is an artist, architect and editor of Entorno
more images at Repuesto



related links: Papel y Ciudad en el  MUAC    La incoherencia de lo Coherente en Prinardi

Josué Pellot en el Chicago Cultural Center


Chicago Cultural Center




Temporary Allegiance (2007)
Josué Pellot instaló la bandera con 51 estrellas 
en el expreso  frente a Plaza las Américas
(leer sobre el proyecto en la página de Sadie Woods)


Josué Pellot planta bandera en el Chicago Cultural Center 


En el 2007 Pellot colgó su bandera de 51 estrellas frente a Plaza las Américas, "el enemigo de todos" como dice el título de la siniestra y oportuna pieza de Quintín Rivera-Toro. La perspectiva de Pellot, en lo que concierne la identidad "boricua," esta matizada por su vida en Chicago. Es por eso que en su aparente búsqueda para entender la dicotomía cultural asumió una acción de protesta, reclamándole a imperio ser el Estado #51 sin pedir permiso. La historia del arte tiene una lista larga cuando se trata de banderas y banners, no es fácil trabajar la forma sin ser repetitivo. A veces, los colores representativos de la bandera son tán familiares y accesibles que los usamos sin ton ni son-- tal como lo hizo el más boricua de boricuas Carlos Arroyo al abanicar su camiseta sudada. 



Con su exposición en el Chicago Cultural Center Pellot ha recontextualizado su bandera original. Ahora la ha tirado al piso dentro de una bolsa negra de basura. No es un insulto, es una escultura que representa el fin de una aspiración. Lo mejor de todo es que el artista se la ha puesto difícil a cualquiera de la isla que ahora pretenda usar una bandera para hacer arte.


Pellot también ha reducido el Morro a un absurdo shopping mall gracias a su buena aplicación del photoshop. Campeche tampoco se salva de la mofa, su Dama a Caballo ahora es una mujer de bajos recursos y tosca belleza, trepada incomodamente en un especie de pony-- que casualmente muestra su miembro. El problema con las dos piezas es la impresión, ya que se utilizan dos tipos diferentes de papel. Vista de cerca la factura resulta un poco problemática en su Dama a caballo, la imágen no esta bien enfocada y en ciertas áreas la profundidad de campo falla. A pesar de los detalles técnicos--que pueden ser resueltos con más dinero --Pellot logra presentar un buen final a su experimentación con la identidad cultural. Prueba esta en los dos relieves/construcciones semi abstractos que cieran la muestra. Pellot se encamina a nuevo territorio y podemos asegurar que lo que hemos visto hasta el momento se ve bien.




Apolítico de Wilfredo Prieto (2001-08) 

banderas en tonalidades grises


David Hammons African American Flag


Barbara Kruger


Hélio Oiticica (texto explicatico en revista del 1960 
sobre sus "parangolés" y la bandera/banner "Seja Marginal, Seja Herói" )


Cady Noland Low Pole with Flag (1993)



Una de las dos banderas escultóricas que demarcan 
el barrio Puertoriqueño en Humboldt Park, Chicago.

Puerto Rican Sun (1979) escultura de Rafael Ferrer 
en Fox Park, NYC. Restaurada en el  2003



bandera de Pellot en el piso del Chicago Cultural Center,
al fondo sus neónes de colonizadores y Taínos


el Morro de Pellot


la dama a caballo de Pellot


José Campeche Dama a caballo (1785)



afiche que muestra la extraña arquietctura del supermercado 
que Pellot ulitiliza de modelo para la alteración del Morro



Quintín Rivera -Toro Plaza las Américas, el enemigo de todos (2006), 
en la Muestra Nacional de Arte
foto por Joel Weinstein

Yo Soy Calle 13




Yo Soy Calle 13


¡VÁLGAME!

¿Qué se supone que haga un ser pensante ante la situación en la isla? ¿Cómo confrontar la mediocridad en cada renglón del sector ejecutivo y legislativo del país? El gobierno es una hidra de múltiples cabezotas pero nacarile de espina dorsal.

He estado por pegar el grito en el cielo todos los días por lo que va del año. He querido, por ejemplo, denunciar el prejuicio de la susodicha ley de veda al alcohol, el cual le brinda en bandeja de plata el mercado del consumo del alcohol a las grandes cadenas hoteleras y a la industria turística a costa de los negocios locales y ejerciendo presión al consumidor local para que desembolse aún más cashimiro por ventas. ¿Esta ley de verdad regula la venta de alcohol, o simplemente la hace más cara para los que RESIDEN en la isla?

También he querido berrear en respuesta a las paupérrimas declaraciones del Rodríguez Ema (otro hijo de puta), o de Juan Carlos Zapata (otro hijo de puta) o de la Juventud Estadista (órgano de hijos de puta) o la pusilánime presentación de Flojuño (sendo -sic- hijo de la Gran Puta a la cuarta potencia) con el leña ése de Ramos en Univisión. También he querido maldecir las afrentas violentas por parte de las autoridades (los hijos de putas con pistolas y macanas) contra la clase artística del país (como Producciones Cabeza), o comentar las declaraciones infinitamente soeces de Santini (cocainómano hijo de puta al que ví sudar frío cuando dizque fungía de legislador y enviaba a sus asesores a la Perla a capiar – a los que ví con mis propios ojos porque yo sí he sido tecato y periodista a la vez – y el que no me crea que la Cámara era un club de periqueros y peperos, que le pregunte al otrora presi del club, Misla Aldarondo, que también sabe y encima cayó por usar fármacos para aprovecharse de las amigas de su hija de escuela superior – ése es el tipo de político que es Santini)… [El inigualable K. Mead, editor extraordinehr, me corrigió: a Misla lo metieron preso por metérselo a su propia hijastra por añosss.]

Pero el párrafo anterior hace una cosa patente: son demasiadas las cabronerías y el panismo que se reparte los fondos de ‘desarrollo’ del país entre la clase dirigente de la isla. Está cabrón. Todos los días. Como si trataran de que la gente olvide las anormalidades de ayer cometiendo aún mayores despliegues de troglodismo. La lógica y la razón no funcionan con gente, si así se les puede denominar a estas criaturas, como Flojuño, Big-Brother wanabí Rodríguez Enema y bichote en ciernes Santini.

No, simplemente no parecen tener la disposición, ni la capacidad, para el diálogo. Los anormales en el poder llevan viendo al clan Bush hacer y deshacer en los iunayted esteyts y ahora quieren jugar con los gringos en su cancha. Pobrecitos. Si supieran que acá no van a ser más que otro second class citizen más. ¿Por qué será que la gran mayoría que venimos acá siempre regresamos? Pero bueno, eso es harina de otro costal

YO SOY CALLE 13

Entonces, el mejor argumento que tiene esta recua de parásitos vendelotodo y a todos al mejor postor (supongo que ese es el american uey, vender hasta los clavos de la cruz), es la hipócrita indignación ante las palabras más francas que se han emitido en todo este asunto. A René lo conozco personalmente. No seremos amigos desos que digan pero que bruto que muy amigos son, pero he conversado con soltura y a calzón quitao con el tipo. Tal vez Max Resto tenga razón, no habrá sido la decalaración más acertada ni la de más gracia, pero lo hizo de corazón y CON BUENAS INTENCIONES. ¿Cuántos de nosotros no hemos querido tener dos minutos en televisión para gritar y berrinchear y descubrir a los vampiros de la banca y el desarrollo de cemento de la isla? ¿Qué pasó, será que Flojuño, luego de ir al congreso gringo y no poder meter la cuchara, resiente no poder cagarse en la madre de quien le salga del forro on nashonal tiví? Pues debió meterse a rapero o reguetonero. Es evidente que talento no tiene ni para gobernar, ni siquiera para mentir, talento harto abundante entre su clase política.

Si por mí fuera, le daba la gobernación a Residente y metía a Flojuño en Calle 13 como Representante (Sin Voto). Al país le iría mejor y sería más fácil despachar a Calle 13. En lo personal, opino que la susodicha agrupación sólo cuenta con un par de aciertos musicales de corte colaborativo. Pero Residente ahora es mi ídolo, me guste la música de Calle 13 o no. Yo soy Calle 13, y punto. Y a Juan Carlos Zapata, del Colegio de Productores de Espectáculos Públicos de Puerto Rico, le pregunto: ¿Y tú qué has hecho? ¿Quién tú eres? ¿Te has gugleado recientemente? Que me explique en que parte de la ley que establece la Copep se le pide a ese colegio (que por mí que lo disuelvan como hicieron con el colegio de abogados) que vele que “la proyección de los artistas no sea bochornosa”. ¿Dónde encuentra él la autoridad para hablar en nombre de los puertorriqueños, del gobernador y de la clase artística del país?

La única encomienda que tiene el Zapata imbécil ése (hijo de la Gran puta que es), y cito la ley, es la siguiente: “…para proteger y promover a artistas y productores en Puerto Rico”. Más nada. Si alguna declaración pública le compete al meconio de Zapata es proteger el derecho de Residente de tener escenarios en Puerto Rico donde presentar su arte. O sea, que debería de arremeter contra Santini, y se acabó. Si no puede, pues que lo saquen, como siguen sacando empleados públicos.

(http://www.lexjuris.com/lexlex/leyes2005/lexl2005113.htm)


SOLUCIÓN

No se puede seguir hablando con gente que no utiliza la razón ni la mente. Lo que quieren es dinero a toda costa y pavimentar la isla completa para hacerla una simple atracción turística, creyéndose que si se la regalan a los grandes intereses, la Estadidad entra colá. Pues temo informarles que no es así. Que la discusión sobre el estatus es lo que le permite a los grandes intereses amasar fortunas mientras nosotros nos insultamos, nos entramos a macanazos y perdemos el tiempo decidiendo algo que en términos legales, le compete al Congreso gringo decidir. Olvidémosnos del gobierno local, dejémos de reconocer su autoridad y apelemos directamente a la pólvora o al Congreso. La decisión es de nosotros.

Repito, Pólvora o Congreso. Por mi parte, siempre tuve cierta proclividad por los polvos, así que mi voto ya está hecho…


rafvs
Huevo Crudo Global
ostiamundo.blogspot.com