Problemas con el Premio Lexus 2009



             Marianne la caga una vez más

Debemos quitarnos el sombrero ante Marianne Ramirez, la casera del MAC, quién la caga otra vez. No se hagan los sorprendidos, la historia se repite bajo el mismo techo de cristal. En otros lares la prensa cuestiona. En otros lares botan gente por la mera apariencia de conflicto. Segundas oportunidades son muy escasas.

Yo dudo que alguien en la posición de Marianne pueda ser tan inocente a esta altura del juego, las reglas de ética son claras, casi ancestrales. Ya Mariane tuvo la mala experiencia de ser protagonista de un escándalo cuando premió a su marido en el mismo corral de Museo. No se abochornan y eso es digno de admiración.

Inclusive, cuando Hitler y Hermann Göring saquearon las colecciones privadas y nacionales de arte en Francia durante la ocupación, lo hicieron bajo la ley y la ética, o al menos trataron de dar esa impresión con el papeleo, trapaso formal y redacción de leyes "especiales" para tales efectos. Pero claro, para la Cultureta las cosas funcionan de otra manera, la historia no es importante. Las reglas, la moral y la ética son para los pajuatos y la gente honesta. Eso es lo que se ha aprendido de nuestro queridos políticos.

Le pedimos a la gente de la Lexus paciencia con lo que van a leer a continuación, entendemos que no son expertos en estos asuntos de las artes, por eso le pedimos repasen la noticia de los premios del Certamen Oriental Group del 2008 en Autogiro. Podrán notar que los ganadores y casi ganadores se repiten-- o toman turnos--en la versión fatula del Oriental Group 2009 y la premiación decrépita suya: Lexus 2009. Aunque sus premiaciones anteriores han sido excelentes, justas y bastante variadas en lo que se trata de medios artísticos. Por eso los felicitamos. También entendemos que durante el periodo que la curadora Brenda Torres trabajó con la Lexus, y con el MAC, las cosas funcionaban con respeto y de lo más bien.

¿Dónde fallaron esta vez? 

Puerto Rico tiene artistas debajo de cada palma, son miles. En su gran mayoria (con la excepción de Rodón, Martorell y Roche) todos estan necesitados. En su gran mayoria los artistas son buenos y capaces de crear obra contundente. En su gran mayoria se encuentran reciclando trabajos tempranos en su carrera para poder crear obra nueva, estan sacrificando su legado por no tener los medios económicos para comprar materiales. La están pasando mal.

Por eso es que cuando los artistas someten sus propuestas a becas como la suya, lo hacen con mucha esperanza. Eso de preparar los materiales toma tiempo y esfuerzo, lo hacen de buena fe. Lo único que un artista espera a cambio, sino gana, es que su propuesta halla sido estudiada con respeto, la importancia debida y que se le halla juzgado en igualdad de condiciones ante los otros tantos artistas. Sin embargo, ahora Lexus pretende anunciarle a toda esa masa que los tres ganadores de esta edición pertenecen y son representados por una misma galería.

¿Es justo o da la apariencia de justicia esta gran casualidad?

Estos tres artistas, que ya de por si tienen la suerte y la ventaja de ser de los pocos que todavía tienen representación, son los ganadores de una beca que pretende ayudar a los menos afortunados económicamente a desarrollar nueva obra ambisiosa. Me imagino es algo modelado al estilo de Creative Capital o Artadia. Da la casualidad que ya estos mismos tres ganadores han ganado la beca Oriental ( o han sido reconocidos en la misma) en el pasado año. También tengo entendido han participado en la Lexus anteriormente, sin éxito, pero sí se les dieron recomendaciones para mejorar sus propuestas, con las cuales re-aplicaron.

Lexus deberia estudiar la posibilidad de establecer una regla, como se hace en otras reconocidas competencias en los Estados Unidos, en la cual no se le permita a artista X participar más de una vez en la misma competencia; luego de ganar, ser finalista o simplemente aplicar y ser rechazado. Esto se hace con el propósito de darle oportunidad al mayor número de personas. En Puerto Rico, que es chiquito, este tipo de regla básica sería de gran valor y evitaria pachotadas.

Algo que hierve la sangre y que demuestra la vagancia de la escena en salir del area de San Juan es que los tres ganadores son del area metro; como si en el resto de la isla los artistas fuesen mediocres.

Pero el detalle que sabe a mierda es que los tres tienen o han tenido relación de trabajo con el MAC y Marianne. Sobretodo, el esposo de Marianne es representado por la misma galería a la que ellos pertenecen: Galería 356. Si esto fuera el mundo de los negocios cualquiera podria asumir que Marianne (miembro del jurado Lexus, directora del Museo donde se celebra el evento) da la apariencia de favorecer al lugar de trabajo de su marido. Recordemos que cualquier venta de obra de su marido la beneficia a ella y a su familia directamente. Al igual se beneficia su marido indirectamente cuando la galería que lo representa vende obra de otras gentes (como los tres ganadores de la Lexus) ya que esa galería esta en ventaja ante otras, en terminos de visibilidad, reputación, conecciones e información privilegiada. Los hechos son simples: Los tres ganadores de la pretigiosa beca reciben su premio en metálico y una exposición en un Museo. Esto provoca automáticamente que esa obra, y toda la producción de los artistas, suba de valor en el mercado.

Todos estos detalles los debe entender claramente Marianne porque es algo así como la cosa esta del "insider trading." No es una conspiración, es simple matemática y sentido común. Si nos dejamos llevar por las acciones pasadas de Marianne entonces la cosa se pone meaty.

Lo que parece irreal es que nadie en el jurado halla alzado la bandera roja ante senda casualidad. Estamos seguros que del jurado Carmelo Fontanez, Nelson Sambolín, Carlos Rivera y Ada Bobonis conocen el detalle porque son parte de la escena. Se la pasan en la galería y han expuesto en el MAC. Alguno, asumo, pudo decir algo y evitarle la pachotada a los artistas y a la Lexus, para eso son jurados. Alguno pudo pedir una reconsideración de los finalistas, independientemente del talento, grandiosidad y validez de la propuesta. Es imposible que ninguno de los semifinalistas no tuviese el talento para suplantar al menos dos de los tres ganadores. Si el problema era que todos los 40 artistas restantes eran malos o malísimos, pues se podia haber declarado dos de los premios "desierto" y ese dinero sobrante se le donaba a una fundación sin fines de lucro.

Súplica a los tres artistas ganadores


Yo conozco y admiro a los artistas envueltos en el bochornoso premio, ellos no son culpables, son solo carne de cañón, victimas de las circunstancias en un país que se cae en cantos por el amiguismo, nepotisomo y demás tribalismos. Tal vez fueron un poco complacientes y resignados al enterarse de la tripleta de la casualidad. Yo entiendo que las cosas en la isla estan bien malas, tan malas que vimos unas fotos de la feria Circa donde se le rendian pleitecias, no a un super coleccionista ni curador, sino que al alcalde Santini, como si este fuera Damien Hirst.


Yo he trabajado con Elsa Meléndez, creo que es una muy buena artista y curadora. La aprecio como colega en las artes. Su talento es indiscutible. Se merece este premio y muchos más. Pero Meléndez es curadora oficial del Museo de Caguas, no es curadora independiente. Por ende recibe una paga razonable y es reconocida. Con esta premiación, sin querer queriendo, se le abren las puertas a los curadores de profesión, (ya sean del MAP, MAPR y 1414 entre otros), para competir contra los artistas.  Esta nueva tendencia sería muy favorable para los curadores porque tienen más visibilidad, conecciones y pull que un artista. Se imaginan también los conflictos que provocaria! Coherción en la palabra que aplica. No se ve bien que un curador sea la competencia de un artista, eso traería mucha fricción y desconfianza. El resultado: Melendez esta en su derecho de aplicar y ganar ya que el certámen no tiene reglas específicas y el MAC no tiene un código de ética a seguir.


Otro problema que trae consigo la desafortunada premiación es que deja un mal sabor en potenciales participantes. Pensar que este certamen, como todo en la isla, se pudrió, sumado al fiasco del Oriental, sería un golpe muy fuerte a la confianza de los artistas jovenes.

Mi recomendación a la Lexus: Si es que esto de los certámenes para apoyar artistas es cuestión de darle publicidad gratis a su compañía, a lo que tienen derecho, pues entonces en vez de poner a artistas a perder su tiempo sometiendo propuestas, escojan a puertas cerradas artistas por nominación directa. Que sean ganadores instantáneos. Así se evitan escándalos, revoluces y pachotadas. Así no defraudan a nadie y no pierden su Photo Op bajo el techo de cristal del MAC.