4to Giratorio de Ekspresión: Un triunfo para la Nueva Generación y para el Sagrado Corazón

Mientras el Giratorio de Ekspresión se desarrollaba en La Sala de las Artes así lucia la oficina-sitio-sala de facultad del programa de Artes Visuales del Sagrado Corazón. Se ve hoy día igualita de árida que durante mis años de estudio. En el '89 la salita tenía los mismos muebles, mesas, polvo, revistas, afiches, etc. Noten: Ni una sola computadora. La ironía es que no existe la ironía en esta fotografía.




4to Giratorio de Ekspresion
curado por Andrés Lugo
Sala de las Artes
Universidad del Sagrado Corazón
SÁBADO 30 de AGOSTO '081:00 - 10:00 p.m.

fotos por:
Ozso, Repuesto y el Box Score

(disclaimer) Este servidor recomendó la inclusión de la propuesta del Giratorio de Ekspresión, junto a otras, a la junta de selección de la Galería de Estudiantes JPM del Sagrado Corazón. Luego de ser aceptada por la directora de la galería Sonia Carmona y su junta me retiré del proceso de selección y serví solo como asesor. La junta estaba compuesta por los profesionales de las artes: Elaine Delgado, Directora del programa de artes plásticas del ICP; Joel Weinstein, crítico de arte de Rotund World y Flash Art Italia; Elsa Meléndez, Curadora de Museo de Arte de Caguas; Michelle Fiedler, Directora de la Galería 356; W&N, dúo de artistas exalumnos de la Universidad del Sagrado Corazón; Profesor y artista, Luis Manuel Rodríguez; José Fonseca, colaborador de la Galería de Arte de la Universidad.

Si la montaña no va a Mahoma, Mahoma irá a la montaña

Hoy día y luego de meses de gran aceptación por la comunidad artística, el éxito del 4to Giratorio de Ekspresión  y la exposición Verde Paris de Mónica Félixel programa de exhibiciones de la Galería de Estudiantes JPM ha sido desmantelado por el recién electo Consejo de Estudiantes, sin respeto alguno por su junta, logros ni calendario previamente establecido. El Consejo no buscó consenso en la comunidad estudiantil,  reinterpretó el reglamento, gracias en parte a la señal de luz verde de la oficina del Decanato de Estudiantes y seleccionó un nuevo director por medio de la Dedocracia, obviando la tradición, historia e importancia de la Galería como espacio para la práctica y crítica aplicada de los estudiantes del programa de Artes Visuales. Vale la pena señalar que la directora del Consejo le pidió el voto a los estudiantes de Artes Visuales. Nada nuevo en nuestra isla. Es norma que los que toman posesión de una chispita relativa de poder repitan la dinámica de nuestra política partidista e instituciones gubernamentales. Mi rant no se trata de lavar trapos en público, la Galería de Estudiantes cumplía una función en la comunidad artística, era respetada, reconocida y al ser tomada como rehén el público se hace preguntas, convirténdolo así en un issue.

La razón por la cual me atrevo hacer una relación entre el acto de fuerza, tal vez novatada, por el Consejo de Estudiantes y la reseña del Giratorio es más sencilla de lo que parece. El Giratorio se supone fuera la situación perfecta para poner a los estudiantes de Artes Visuales a colaborar en un proyecto de envergadura que llegaría a un público variado fuera de las paredes de la Universidad. Situación que había ocurrido en menor escala hace dos años con la presentación de The Dams en Photo Miami y La Sala de las Artes. Sin embargo, el programa de Artes Visuales parece ser considerado un apéndice menor del Bachillerato de Comunicaciones al que pertenece, por eso es que el Consejo se atrevió, y porque en gran medida su facultad permanente, envejeciente y fuera de tono con con el mundo real, ofreciendo cursos obsoletos por disposición de ellos mismos, no se interesa ni en este ni en otros eventos, dándo la percepción de indiferencia ante la relevancia cultural de todo lo que ocurre fuera de un salón de clases. Ejemplo más claro es la negación del departamento de Artes Visuales de participar en las tres ediciones de Feria Internacional Circa mientras la Escuela de Artes Plásticas y Caribbean University recojen los frutos de su inclusión. Sagrado tiene talento de sobra, excelentes profesores y artistas reconocidos internacionalmente, con los conocimientos y el deseo de hacer, el problema es que son todos facultad adjunta, part timers sin voz y sin espacio. 

Ninguna institución se salva de la renuencia del claustro fósil a retirarse o aprender nuevas técnicas/metodología, es un problema generacional de todas nuestras instituciones, incluyendo los Estados Unidos- como resolver esos líos en cada institución ya son trapos que sí deben lavarse en privado. Lo único que me atrevo a pedir como ex alumno del Sagrado y en nombre de mis padres que pagaron todo, es que se no se trate de implantar un programa de Maestría en Artes Visuales sin antes haber resuelto las lagunas profundísimas del programa, que desde mi época, no hace sentido alguno. 

Lo que nos lleva a lo que vinimos. 

Para poder aportar a la comunidad y a la cultura laborando en una institución educativa es requisito tener profesionales que puedan entender y aceptar nuevos retos, atreverse, tener la visión y la capacidad de ver lo que se cocina en la superficie. Se necesita gente que propicie un diálogo. En ese sentido el Giratorio y Sagrado se beneficiaron mutuamente: El Giratorio pudo legitimizarse como una fuerza cultural en la isla y Sagrado logró promover la idea de que está en la vanguardia de la educación.

Es por eso que felicitamos de manera efusiva a la profesora Aileen Estrada, directora del programa de Maestría de Medios y Cultura quien se encargó de desarrollar, promover y facilitar que las nuevas tendencias y formas propuestas por el Giratorio llegaran a la comunidad en general, y en particular a la comunidad estudiantil. Con esta acción, de un solo día de duración, el programa de Maestría se posicionó al nivel de cualquier otro programa de bachillerato de teoría Cultural y New Media en los Estados Unidos. En Puerto Rico no existe otro que se compare. El valor de la promoción gratuita es incalculable por el material colateral que se produjo con la discusión del evento en los blogs culturales y la prensa tradicional, atrayendo así una nueva generación y transformando a Sagrado por unas horas en el reflejo de la visión de vanguardia de su Presidente José Jaime Rivera, la Institución como un gran laboratorio de experimentación.

En el renglón académico el evento fue dotado apropiadamente de su contexto histórico, siendo dedicado a la figuras legendarias, pero no acepatadas por la Cultureta como parte escencial de nuestra historia artística, los pioneros del Fluxus y la música experimental en PR Rafael Aponte Ledee y a Francis Schwartz. Estos hicieron acto de presencia y compartieron anécdotas y conocimientos con los estudiantes.

Haciendo ruido, mucho ruido se llama la atención y el Giratorio es la culminación de un proceso que comenzó en el underground en Arecibo y que ahora se coloca en la palestra pública 

Es por todas estas razones que la Universidad tiene una deuda con Sonia Carmona por su compromiso y empuje con este evento histórico. También debemos reconocer la aportación de José Fonseca, diplomático organizador detrás de la Galería de Arte de Adlín Rios por sus valiosos conocimientos de como ganarle a la burocracia institucional. Su aportación en la logística y su conocimiento del arte sin buscar protagonismo es digno de admiración. Sobretodo felicitamos a Andrés Lugo por su gran labor cultural, por ayudar a la escena y por ayudar a Sagrado derfinirse un poco mejor en esta nueva era.

Y a los participantes del Giratorio porque sin ellos tendríamos una cultura vaga.



Screaming in Music, proyecto didactico tipo archivo sobre la historia del grito en la música popular. Ha sido expuesto en PR con el auspicio del colectivo W&N y ha sido presentado internacionalmente. El autor es el artista Marc Fisher, miembro del reconocido colectivo con base en Chicago Temporary Services. Ver documentación en Repuesto.


Arturo en el Barco


el crowd se mantuvo steady durante todo el día


Pneuma


Rafael Aponte LedeéDolly CarrasquilloAndres Lugo, Sonia Carmona, Dra. Aileen EstradaPresidente de USC, DR. José Jaime Rivera

Video por grupo Triámbulo, presentado originalemnete en de la Galería de Estudiantes JPM. Las integrantes son alumnas del Sagrado.

José Fonseca y Walter Fernández del colectivo W&N

Lo una vez inimaginable... multimedia en Sagrado. En Hora Buena! A ver si ahora compran el equipo.

La nota discordante de evento le correspondió al curador/facilitador invitado Ralph Vazquez, quien decidió incluirse en la exposición como lo hace en cada evento que organiza. Su vitrina y pieza de pared figuraron como elemento central, ocupando el espacio que pudo ser donado a un estudiante o artista emergente. Vazquez es un artista interesante pero como curador/facilitador deja mucho que desear, especialmente cuando profesa generosidad y el bien del colectivo sobre la individualidad.

pioneros del Noise en la isla Jorge Castro y Claudio Chea de Cornucopia

visitantes leyendo panfletos informativos de Screaming in Music



Scketch


Arturo en el Barco


Francis Schwartz en conferencia multi media con el Sagrado

Ex alumno del Sagrado Gardy Pérez con su banda shoegazer Un Real. El line up de la banda es uno de los más sólidos de la escena: Sammy Díaz en la bateria; Hector Caolo en el bajo y como invitado especial el también ex alumno del Sagrado Raymond Rivera de los Psiconautas.




*A continuación, para el record, dos artículos importantes relacionados al Giratorio, ambos productos del Sagrado, uno es alumno y el otro es ex alumno:

Reseña del 4to Giratorio de Arte Experimental
por Joel Cintrón Arbasetti

Los Dientes Hundidos en la Garganta fue el grupo que recibió a las bocas sedientas de buen arte que se dieron cita al 4to Giratorio de Arte Experimental (4toGDEK), celebrado el pasado 30 de agosto en la Universidad del Sagrado Corazón.

Los seguidores capitalinos de la música y el arte se ahorraron el viaje que antes tenían que dar hasta Arecibo para disfrutar de la actividad que por cuarta vez reunió una cantidad considerable de artistas locales.

Pero, los del área de Arecibo, fieles al evento, no escatimaron en gastos y llegaron hasta Santurce para no perderse el arte que se pierden muchos metropolitanos cuando se dan eventos fuera de sus fronteras.
Alrededor de 14 grupos interpretaron sus piezas en una jornada que duró de 1:00 P.M a 1:00 A.M.

Entre ellos uno de los mejores Dj locales, Dj Santos, presentó un inusual set que rompió con la linealidad monótona de los Dj’s tradicionales de la Disco, combinando el noise con la electrónica de baile.

Otros que sobresalieron fueron Sketch, quienes presentaron un onírico performace tan absurdo como la sociedad en que vivimos: los ejecutores de la pieza permanecían tirados en el piso con máscaras de arlequín plásticas, mientras escuchaban por un radio mal sintonizado la historia de la creación divina que luego fue interrumpida por el relato de la construcción de Pinocho.

El turntablelist Godfader, tocando bajo y los torna-mesas, representó la cultura del vinil, presentándose por primera vez en vivo con Valeria Caro, vocalista de Crisálida en la guitarra, y una baterista que yuxtapuso los sonidos de la batería real sobre los beats y loops que salían de una computadora y que el Dj creaba en vivo con un pedal que tomaba muestras de audio directamente del vinil. Godfeder exploró las posibilidades de la nueva tecnología haciendo en tarima lo que antes podía hacerse sólo en el estudio.

Además, la banda Pneuma, con capas de sonidos creadas por las guitarras y la voz fugaz de la vocalista Bernice, aportó la nostalgia del Shoegaze que no podía faltar entre tantos amantes de My Bloody Valentine y Slowdive que habíamos allí.

Otros presentes en tarima fueron Los Nervios. Éstos estrenaron su versión banda de lo que antes era una presentación solitaria de Andrés Fontánez, integrante también de Balún, quien cambió su laptop que antes lo acompañaba, por instrumentos y músicos reales. Uno de los músicos que lo acompañó fue el tecladista Falú, quien le dio un color nuevo a Los Nervios integrando acordes de reggae con sintetizadores que bañaron de dub y un sonido cósmico el indie rock de la banda. Fontánez además representa las canciones con historias ilustradas hechas por él y que luego son proyectadas en tarima.

Las bandas se alternaban entre dos tarimas que se prepararon en la Sala de las Artes. Mientas tocaban, en las paredes blancas de la sala se proyectaban imágenes que manipulaban 4 Vj’s (Video Jockeys) apostados detrás del público frente a las tarimas, con ordenadores portátiles MAC y hasta una Desktop, desde donde controlaban las imágenes – algunas bajadas de YoutTube - en tiempo real y en vivo.

Las personas se sentaban frente a una de las tarimas dando la espalda a quienes controlaban los visuales y viendo como se proyectaban en las paredes imágenes de videos pop distorsionados por efectos especiales del programa de edición de videos.
Tan pronto acababa una banda en una de las tarimas, los asistentes se paraban rápidamente de las sillas y se cambiaban a la tarima contigua donde se preparaba la próxima presentación. En un momento de la tarde había tanta gente que se sentaron en el piso y ocuparon los dos espacios al mismo tiempo.

Mientras corría la música, en la parte posterior de la sala se podía entrar a una exposición que contaba con una pieza de video arte, fotografías y la presentación de la tercera edición de Screaming in Music, del artista Marc Fishcer; una selección de grabaciones donde se utiliza el grito como medio de expresión. La muestra contó también con fotografías colores neón de los artistas que han utilizado los gritos en sus grabaciones, mientras se escuchaban los gritos por un amplificador.

Hasta la fecha no se había presenciado un evento de música experimental local que contara con tal fuerza visual y que pudiera mantener a tanta gente en un mismo lugar por muchas horas. Lo que representa un gran logro, y más en Puerto Rico donde la gente muchas veces prefiere quedarse fuera que dentro de la actividad.
El único inconveniente de la noche, como es casi usual en estos eventos, fue el sonido. En más de una ocasión hubo que emplear música de fondo por prolongado tiempo en lo que el sonidista resolvía problemas con la ecualización.

Arturo en el Barco, proyecto de la compositora Angélica Negrón, y el público, tuvieron que esperar casi 20 minutos en lo que el sonidista lograba estar listo para comenzar. Eso sin contar las tres veces que se cortó por completo la energía dejando el salón a oscuras, una en medio de la presentación de Godfeder y dos veces en la del colectivo Shhh, lo que ocasionó que éstos terminaran su presentación antes de tiempo. Cornucopia y Los Nervios también enfrentaron dificultad con el mal sonido.
Aun así el festival sobrepasó las expectativas de asistencia y cumplió con lo prometido: más de 9 horas de lo mejor de la música local.

Lo importante del Giratorio, además de la comunicación entre los artistas y de ponernos al tanto de las nuevas tendencias del arte, es que muchas personas se expusieron por primera vez a sonidos desconocidos por tanta gente e incomprendido por muchas otras. Esto a pesar de que la experimentación sonora se viene haciendo hace más de 100 años a nivel mundial y desde finales de los ‘60 en Puerto Rico.

Quienes se dedicaron a la experimentación sonora a finales de los ’60 en la Isla fueron Francis Schwartz y Rafael Aponte Ledeé, quienes además lucharon contra la cultura oficial que privaba a los puertorriqueños de disfrutar de la música de su siglo imponiendo los gustos de la burguesía al pueblo, a través de actividades como el Festival Casals donde no se permitía tocar música del Siglo XX hasta que Schwartz y Ledeé presionaron y lograron la inclusión de los compositores contemporáneos.

Por tan importante gestión, y por “sembrar la semilla de la que brotó esta ceiba”, como dijo el mismo Ledeé en la actividad, a ellos se les dedicó el 4to Giratorio de Arte Experimental que al parecer no será el último que se celebre en San Juan.


Encontrados en la Plástica y el Sonido
por Carlos Antonio Otero
El Naufragio de las Palabras
Publicado en EL VOCERO (Pág. 58) jueves 28 de agosto de 2008
Un arte más visceral y menos complaciente, no definiciones, es lo que hace falta según el connotado músico y artista Francis Schwartz, quien en sus años de juventud no vaciló al proponer provocativas obras “poliartísticas” que estimularan los sentidos de los espectadores.

En boca de Schwartz, para el arte no deben existir miedos y sus hacedores tienen que asumir riesgos, independientemente de las tradiciones artísticas. ¨Utilicen los elementos que necesiten, si es sonido bien, si es pintura bien, si es tocineta en una plancha caliente bien, sin miedo, tomando riesgos porque hace falta ese tipo de arte¨, recomendó a los artistas y músicos, durante su breve participación en la conferencia ¨Buscando una definición para el arte sonoro en Puerto Rico¨,
en la reciente edición de la primera Feria de Arte Sonoro (FAS) celebrada en la Isla.

Con esas palabras el músico cerró la conferencia en la cual participaron la investigadora cultural y moderadora Lisa Ladner, y como panelistas la académica
Marimar Benítez, directora de la Escuela de Artes Plásticas, y los artistas sonoros Andrés Lugo y Francisco Javier Torres. Schwartz destacó que más allá de las etiquetas o definiciones, lo importante es hacer un arte que logre una respuesta y narró la experiencia con la obra multimedios que desarrolló junto a unos amigos hace 40 años y el impacto que tuvo. La obra se presentó en 1968 en el Ateneo Puertorriqueño junto a Rafael Aponte Ledée, con quien fundó el primer grupo fluxus en la Isla, y le acompañaron Carmen Biascochea y María Esther Robles.

“Escogimos un lugar realmente de mucho prestigio que tenía un significado muy grande en la cultura puertorriqueña, en la historia de Puerto Rico, pero un lugar que tenía una reputación de respaldar el arte conservador y me acuerdo que en ese concierto tuvimos casa llena, y la fila llegó hasta el Teatro Tapia y tuvimos que cerrar las puertas”, señala Schwartz, y explica que la obra tenía sonido, proyección de diapositivas, olores, quema de carne y cabello, danza y
narración con sonidos electroacústicos. La pieza, con ocho minutos y medio de duración, provocó un escándalo porque los espectadores comenzaron a afectarse por el humo, los olores y el calor, y no pudieron salir del salón ya que las puertas estaban cerradas con cadenas. “(Habían) personas muy distinguidascon la mente y el cuello encorbatados y no pudieron salir… Hubo una protesta muy firme. Me
acuerdo que vino a verme al finalizar, la intelectual Nilita Vientós Gastón, y me dijo ´Schwartz, no tienes derecho a hacer eso´.”

Cuenta que “la idea era recrear un ambiente de lo que era una cámara de gas, (saber) qué es lo que pasaba en ese lugar”. Por eso la pieza se
llama Auschwitz que fue un campo de concentración Nazi en Polonia.
La pieza, descrita por él como una obra de arte, “tuvo impacto; utilizamos los elementos necesarios.

Yo no puedo definir si es una obra de arte sonoro o si usando olores soy un chef o si soy coreógrafo utilizando baile, pero es una obra multimedios, poliartística,
que llega y eso es lo que quiero decirles a ustedes”. Para Ladner, la importancia de una definición del arte sonoro surge para que las personas puedan
entenderlo como una manifestación del arte y no meros sonidos. Además, dijo que el gobierno y las instituciones no respaldan proyectos de arte sonoro, según
las experiencias de varios artistas, porque lo desconocen como expresión artística. “Si no se puede explicar eso, no se abren las puertas para buscar apoyo”.

Benítez, por su parte, destacó que “el arte sonoro no está bien definido en ningún lado porque es multidisciplinario, es un género híbrido y si solamente lo defines
en términos del sonido ya te sales de las artes plásticas y te vas al mundo de la música”.

“Todas las cosas de las definiciones a mí me están un poco incómodas porque un poco es preguntarse cuántos ángeles caben en la cabeza de un alfiler. Yo pienso que el énfasis debe ser en calidad y no que si es un género híbrido. (Lo importante) es cuando tu ves la pieza, la escuchas y realmente te impacta”, opinó. Benítez, especialista en historia del arte, insistió en la calidad de las obras llamadas sonoras y añadió que esto tiene que ver con lo que pretende crear el artista y lo que finalmente logra. Mencionó que “dentro de toda la cosa experimental que a mí me molesta” es que el trabajo resulte inconsecuente. Citó el caso de las instalaciones que están de moda en el mundo del arte y dijo que “alguien viene y tira tres bolsas de basura en un espacio y entonces eso es una instalación y nadie le dice —al artista—que es una cosa inconsecuente”. “Yo creo que eso fue un problema bien serio del arte del siglo 20 de que todo vale. Existen criterios de calidad y el que no quiere aceptar eso está castrándose”, sentenció.

El artista Wilfredo Chea dijo tomar con cuidado la referencia de Benítez hacia la calidad de la obra sonora y se preguntó: “¿Quién dice que una cosa tiene una calidad o no tiene una calidad?” Comentó que eso depende de la propuesta y lo que busca el artista. A esto Benítez contestó que “no podemos renunciar a hacer juicios valorativos. El problema es cómolos artistas que se dedican a hacer arte sonoro en el país hagan cosas que valgan la pena”.

El artista y panelista Francisco Javier Torres definió el arte sonoro como “un campo paralelo a la música que tiene que ver con la organización de sonidos; no necesariamente tiene que ver con la creación de sonidos”, mientras Chea lo ve como “la parte únicamente del sonido -en una obra-”. Sobre si se pueden integrar las piezas de arte sonoro a las artes plásticas, Benítez reiteró que “eso está en mano de los artistas, no de las instituciones”.