En sus Marcas no Arranca.



En sus Marcas
Sala de las Artes 
Universidad del Sagrado Corazón
curada por Rebeca Noriega Costas


Rebeca Noriega, una curadora en ciernes que cursó estudios en el prestigioso BARD College en NY pero que por alguna razón se le olvidó incluir en la sala información biográfica de los artistas y de si misma, ha presentado una selección aburridísima de la generación de pintores Puertoriqueños de los años '90. La muestra parece hecha al azar. No es que los artistas son malos, para nada, en realidad todos son excelentes, el problema tiene que ver con la visión desenfocada de la curadora. Lo que sorprende ya que llevaba dos años in the making  con el apoyo del Instituto de Cultura y un buen budget. Vale también la pena recordar que esta expo surgió de una iniciativa de Rabindranat Díaz y Aaron Salabarrias.

En general, la selección de la gran mayoría de las pinturas es muy tímida, algo sencilla, y solo se exhibe una obra por artista, lo que es un pecado ya que es muy difícil entender la obra de nadie sin tener una referencia o familiaridad estilística- mucho más cuando se pretende hechar una mirada encapsulada de una generación particular. La consecuencia es que "En sus Marcas" aparenta decir que la producción de estudio de esa generación fue vaga.

Lo más frustrante es que- aparte de la pieza de Javier Martínez - no hay sorpresas ya que muchas de las obras se han visto anteriormente en la isla, y fuera de la misma, como los son las de Enoc Pérez, Chemi, Radames Figueroa, Michael Linares y Frances Gallardo

Otro problema es el diseño de la instalación. Las piezas escultóricas y de gran formato de Ivelisse Jimenez, José Lerma, Roberto Marquez y Fernando Colón se ven forzadas y apretadas. En otras, como lo es la patineta pintada con grafitti de Sofia, y la documentación fotográfica de Gallardo, parecen notas al calce, como para cumplir la cuota de pintura urbana y conceptual.

En una entrevista reciente con El Huevo Día Noriega dijo que “...no se está revisando la historia, se está escribiendo la historia de la pintura actual de esas generaciones." Nada más alejado de la realidad! Afortunadamente para todos nosotros Noriega se equivoca pues la historia y la conversación crítica de los artistas de los '90 hasta el día de hoy es rica, máxime la de los pintores conceptuales. ¿Dónde estuvo Noriega todo este tiempo? ¿Es que nunca visitó Punto Gris, Galería Comercial, Raíces, MM Proyectos, Walter Otero Botello? De estos artistas se ha hablado, y se han expuesto a la saciedad desde el New York Times a Rotund World, hasta la Bienal del Whitney y la feria Basel. Es importante notar que Noriega deja fuera de la ecuación (hecho imperdonable) a algunos viejitos y nuevitos exitosos como:  Nina Luis, José Luis Vargas, Edra Soto, Karlo Ibarra y Christopher Rivera

Entre mis piezas favoritas se encuentra Visión... de Javier Martínez, una pintura-dibujo de gran formato y de factura tipo expresionista. En la manos de Martínez la cosa expresionista no es passe-me recuerda al estilo de Jaime Fournier. Sobre un rojo profundo que aparenta ser un campo minado se observa una especie de fogata, una bola de cristal tupida, una serie de humos, cartas del Tarot, puentes en madera y gadgets high tech de espia. También se puede ver texto que dice: "X 3 ray vision". Con Visión... Martínez parece comparar la tecnología invasiva Imperialista con la lectura ficticia e imaginativa de astrólogos adivinos. Ambos utilizan los medios de comunicación masiva como armamento sicológico.

Esperamos Noriega apriete los tornillos para la próxima, es cuestión de encontrar su propia voz. Confiamos que tiene la capacidad y la inteligencia para lograrlo.

Pedro Vélez


Visión...
 Javier Martínez

Radamés "Juni" Figueroa


Un gran mural de José Lerma (difícil de apreciar por lo apretado de la instalación )


Melvin Martínez



Rabindranat Díaz


Hector Madera


detalle de la instalación de  Ivelisse Jimenez


Lamentable y amateur la VI Bienal de Fotografía



Lamentable y Amateur la VI Bienal de Fotografía


Hace una semanas publiqué algunos comentarios sarcásticos y predicciones sobre lo que el espectador podría encontrar en la mal llamada Bienal de Fotografía. No es la primera vez que he comentado sobre la Bienal, en años anteriores he sido muy crítico de la misma y con buena razón siempre ya que la bienal es simplemente un junte de amigos donde la gran mayoría de los invitados son fotoperiodistas.

Cada vez que toco el tema muchos profesionales de la noticia se ofenden y  me envian mensajes anónimos bien nastys. Actitud que contrasta marcadamente con los valores y ética de su línea de trabajo. Me imagino que estan mal acostumbrados a caminar por donde quiera como invencibles guardias de palito con su carnet de prensa. Para calmar la tribu, decidí visitar la bienal esta vez sin prejuicios. Inclusive, llegue a un acuerdo de palabra con una participante. La idea es que después de publicada mi reseña invitariamos al grupo de fotoperiodistas a un foro público para debatir de forma amistosa. Esperamos con ansias locas ese momento.


VI Bienal de Fotografía de Puerto Rico: Dedicada a los derechos civiles.
Museo de las Américas



Sobredosis de deambulantes como metáfora para la injusticia social. A pesar de la negación de sus organizadores la Bienal esta compuesta en su mayoría por fotoperiodistas activos en los medios y fotógrafos amateurs desconocidos en el mundo del arte.




La memoria de Oller es utilizada irrespetuosamente fuera de contexto como un elemento de arte de instalación y propaganda nacionalista radical. En el panfleto informativo que acompaña la Bienal el curador incluye irresponsablemente un pedazo copy -paste del texto histórico del año '92 de Osiris Delgado titulado El Drama del Estilo en Francisco Oller y Cestero, que el curador no identifica ni acredita. En ese mismo panfleto el curador miente, exagera y descaradamente identifica a la Bienal como: "la actividad más importante de arte fotográfico en Puerto Rico y es un de las pocas actividades dedicadas a la fotografía en las Américas junto a Mexico, Cuba, Brasil y Venezuela..."

La ignorancia y desconocimiento de la historia no puede ser excusa para apropiarse de la memoria de un maestro de la pintura Puertoriqueña como muleta para justificar la temática y existencia de una Bienal de Fotografía de tercera, amabas cosa no mezclan.




Junkies y más junkies. Como parece no son suficientes los cientos que vemos en nuestras calles todos los días Farique Pesquera decide hacer un foto ensayo del cliché para darle cara a los derechos humanos. En cambio el curador parece confundir la fotografía de etnografía y documental con la fotografía ilustrativa amarillista para una noticia de carácter social en la sección de la Revista Magazín del Nuevo Día o Primera Hora¿Qué de la creatividad y el ingenio para sobreponernos a un cliché?



Diseño gráfico reaccionario de segunda. Muy planeado, muy obvio y muy similar a la campaña de "¿Qué nos pasa Puerto Rico?" Y las huellas dactilares son demasiado naive. Ni hablar de la idea retrogada de tener enmarcados de tamaños tan áridos impuestos por el curador. Tal vez esta foto podría funcionar en un formato monumental, como una banner de los que cuelgan sobre nuestra arquitectura nacional gracias a la enmiendas por debajo de la mesa de Castro Font, Rafael Hernández Colón y Carlos Romero Barceló.



Otro ejercicio trivial en stock photography de softcore porn.



El título de la pieza de Ada Conde funciona y lleva el mensaje, pero la fotografía, que no sabemos si es un autorretrato, es tan mala que no dignifica la idea central.





La mala decisión de presentar estas esculturas de Mimi Vélez encerradas por las columnas de la sala junto a un Cristo ensangrentado, evita que el espectador pueda apreciar su pieza y mucho menos entender el texto que las adorna. La obra consiste de plástico en forma de humano colgado del cuello y relleno de basura.



Los procesos de selección y control de calidad no son requisitos de la Bienal. Aquí vemos un momento Kodak que no da la liga.



Muestra de ejercicios académicos en Photoshop por Chago Dilan. Digno de estudiantes de diseño de Atlantic College, no de una Bienal.



Buen diseño gráfico de Angel Figueroa para la portada de una revista o cover de un cd. El curador de la Bienal no sabe hace diferencias entre lo que es el entretenimiento, la cultura Popular, la artesanía, las Bellas Artes y el diseño gráfico.



Instalación "instalada" sin ton ni son en medio de una exposición donde abunda el formato pequeño enmarcado. Las imágenes tienen crédito pero la escultura/instalación no. Elizam Escobar y Martorell han sido convertidos, con cientos de retratos posados, en polos opuestos, imágenes trilladas y estereotipadas de lo que es el arte político y lo exótico flamante.



otro deambulante...



y más deambulantes...



Rosario Fernández Pariendo Animales es un buen ejemplo de un ejercicio de color para una competencia de convocatoria abierta en la revista Aperture. Pero como arte no dice nada. En un periódico una foto de Ricky Martin en acción puede verse espectacular. Fuera del periódico la fotografía pierde su contexto y se convierte el algo trivial.



Lo mejor de la Bienal es un clásico: la serie Villa Sin Miedo por Ramón Korf. Podemos observar claramente la escena, un altercado, las expresiones de las víctimas y la dinámica de la fuerza de choque en el paisaje urbano. Estas fotografías han trascendido en el tiempo y son relevantes independientemente de que el suceso haya sido de relevancia regional.



El curador de la Bienal Jorge Ramos Caro se incluye en la misma sin entender lo conflictivo, anti-ético y de mal gusto que resulta su "inocente" acción. Su sala es la más amplia de todas y es a su vez la primera que el espectador encuentra. BTW; no encontré la prometida selección de artistas internacionales.




Como anticipado, las mismas fotos genéricas de Cuba una vez más por Ismael Fernández. Muy apropiadas para National Geographic.



y la sorpresa de la Bienal es de Carlos Rivera, la única pieza que cumple con el principio de exelencia y madurez artística.  El cv de Rivera habla por si solo. Titulada Vejigante Encubierto, la pieza es ambigua, nos presenta una especie de soldado criollo disfrazado de agente en un retrato casero, con máscara de guerrillero haciendo alarde de sus armas largas. Tal vez Vejigante es es un comentario en torno a los agentes federales de origen isleño que se vuelven en contra de los suyos ó es posible que la pieza funcione como propaganda estética para una revolución Puertoriqueña.