review: Clave [once] y ADQUISICIONES: selección 1995-2007 en la UPR






































ADQUISICIONES: selección 1995-2007
Museo de Historia, Antropología y Arte
UPR



Es decepcionante cuando a un Museo le toma 12 años para amasar una colección de carteles y gráfica que tanto hemos visto en otras instituciones y colecciones privadas por... décadas y décadas. Hubiese sido muy dulce ver unas cuantas ediciones limitadas de trabajos sonoros de Jorge Castro y Claudio Chea--no deben ser muy caros. Otro problema es que las piezas en exhibición son de tamaño manejable, no se incluyen instalaciones ni nada fuera de lo común, contrario a lo provocador y retante que se supone sea un Museo Universitario. 


Mi problema no lo es tanto la aburrida capacidad curatorial de Flavia Marichal. Lo que ofende es que gran parte de los trabajos han sido donados, una vez más, por la clase que menos puede darse el lujo, los mismo artistas. ¿Hasta cuando la soga seguirá cortando por lo mas finito? Yo me pregunto que hacen estos Museos criollos con los fondos se suponen sean para adquisición de obra.


Un par de piezas nos sorprendieron como la Lengua de Teo Freytes, una larga impresión en lona de una lengua roja ( fuego geométrico) que parece lamer una bandera negra sobre un fondo espinoso.  Melquiades Rosario (un favorito nuestro) con una especie de escorpión construido en madera reciclada que descansa sobre un pedestal hecho de mangos de machetes. La joya de la exposición es un pieza pintada sobre aluminio, estilo Hard Edge, de Carlos Irizarry del 1971.




Clave [once]
Galería Francisco Oller
UPR



En la Galería Francisco Oller un grupo de estudiantes utilizan el grabado como base experimental con resultados aceptables.


Alejandro Fundora graba sobre fotografías, en un políptico en blanco y negro, betas de madera como si estas fueran una especie de malla hecho con tinta reciclada. Vicente Díaz Negrón nos presenta una serie de dibujos en negativo (pequeños grabados en pvc sobre mylar) que nos recuerdan planos arquitectonicos, como ilustraciones para futuros graffitis monumentales. Zchi Zchi Alesha nos confunde con su gran instalación esotérica de cartas astrales, texto e instancias personales. Su vocabulario visual es crudo pero su obra es atrevida y eso augura un futuro prometedor.


Tan relevante como la huelga fallida de los maestros es Ramón Miranda Beltrán quien ha transferido la imágen de pupitres abandonados sobre una plancha agrietada de cemento-- el proceso es bastante genérico en un área y ténica que fueron ya dominadas por Enoc Pérez. Lo que nos llama la atención es como Beltrán conjura una radiografía insisiva de un salón de clases, sin estudiantes, visto desde la perspectiva de un roedor. Beltrán es un jóven artista con mucho potencial, su trabajo documental fotográfico pede ser visto en la revista Noctámbulo, donde usualmente utliza acercamientos exagerados, vigorosos e intrusivos en la caras de musicos tocando en vivo. Hace unos meses, también en la UPR, Ramón presentó una construcción de pared, un relieve en forma de las oficinas centrales de la armada norteamericana, el edificio que conocemos como El Pentágono. Tratado como una forma pura, el pentágono de Beltrán es blanco en su superficie y en el centro, a través de una ventanilla, se puede apreciar una proyección miniatura de explosiones y matanzas en infrarojo, como las tomadas desde helicópteros en un tour en Iraq y que tanto vemos en CNN. Igual que en su pieza de los pupitres, el artista es capaz de traducir su intesidad crítica y temperamental en relación a sus ideas sobre la prensa y los medios de comunicación. Beltrán parece buscar la verdad absoluta pero todavía no la encuentra.


Pedro Vélez



Hasta los curas son artistas en Macondo



"Free for all" en las artes de la isla!!!!! Padre Mateo no solo nos bendice sino que nos vende un buen óleo!!! Gracias a Dios que el Día es tan poco selectivo con lo que publica nos sigue dando material para criticar.


Por El Nuevo Día

El próximo martes -a partir de las 6:30 p.m.- la Galería Viota albergará la apertura de una exposición pictórica del Padre Mateo Mateo, despliegue integrado por óleos y acuarelas.

Oriundo de Carcar, un pueblo de Navarra en la Península Ibérica, el Padre Mateo -bautizado Anastacio- comenzó a estudiar formalmente pintura tan pronto terminó el noviciado, en El Escorial, cerca de Madrid, concurrentemente con un año de Filosofía. “Después estuve durante cuatro anos estudiando en el Museo del Prado, donde conocí a cabalidad la obra de los grandes maestros”, dijo a El Nuevo Día hace algunos años, en la coyuntura de otra exposición. “Las relaciones que cultivé en esa época fueron muy ricas, sobre todo porque mi calidad de sacerdote parecía inspirar mucha confianza a las personas que se movían a mi alrededor”.

Fue en los 60 cuando comenzó a predicar en ciertas ciudades de España, como Madrid y Barcelona, orientado particularmente a religiosos y monjas, ejercicio que eventualmente resto espacio para el lienzo y los pinceles. Luego de un peregrinaje que lo llevó hasta Buenos Aires, el Padre Mateo llego finalmente a Puerto Rico en 1972, con la idea de permanecer sólo tres meses en la Isla.


“Luego de que la encomienda del viaje fuese anulada, al día siguiente se materializó”, recordó entonces. “Luego de predicar por varios lugares en la Isla, se me asignó la realización de unos cursillos de cristiandad, tarea que nunca antes había efectuado, pero que pude afrontar con éxito y que se convirtió, también, en pretexto para prolongar mi estancia aquí”.

A los cuatro meses de su arribo a Borinquen, el Padre Mateo fue nombrado párroco de la Iglesia de los Sagrados Corazones. El Padre Mateo se las ha arrreglado para combinar su quehacer sacerdotal con su labor como columninsta en El Nuevo Día, sin perder de vista su pasión por la pintura.

“Observar el pródigo cromatismo tropical de la Isla fue un maravilloso descubrimiento que hizo renacer en mí la fiebre por los pinceles tan pronto llegué”, aseguró. “Luego de varios años de pintar para guardar lo que hacía, entendí que ese don podía ser utilizado para mitigar las penurias de los menos afortunados”.

Respecto a la exposición que el martes se inaugura, el Padre Mateo señala que “la pintura diálogo con Dios”. “Es la admiración de sus obras...”, asegura. “A Dios no le pueden gustar las copias. El pintor no copia la naturaleza, la re-crea y obliga al espectador a seguir disfrutando de una perenne re-creación. Un cuadro en el que pongo la vida, me tranquiliza, me sosiega... el cuadro tiene vida y. además, no envejece”.

Asimismo, el Padre Mateo afirma que las acuarelas es “lo más parecido al proceso de creación de Dios”. “El blanco del papel se enciende y crea los mundos más bellos.. un mundo virginal. Todo es limpio, impoluto... pura transparencia”, reflexiona. “La acuarela pervive toda la existencia”.

La Galería Viota está ubicada en el número 793 de la avenida San Patricio, Las Lomas. Para más información sobre la exposición, los interesados pueden comunicarse al teléfono (787) 782-1752.