Mario Alegre tira la medio al MAC

Doblan las campanas del MAC
Adquieren fuerza los reclamos por un cambio en la cúpula del Museo de Arte Contemporáneo, así como en su visión, misión y filosofía.

Por Mario Alegre Barrios

Hace justamente una semana comenzó a circular en el espacio cibernético una carta abierta dirigida a la Junta de Directores del Museo de Arte Contemporáneo y a su directora ejecutiva, la doctora María Emilia Somoza, misiva que al cierre de esta edición –al anochecer de ayer domingo- ya había sido endosada por alrededor de 170 personas, la mayoría de ellas artistas plásticos y gestores relacionados a este ámbito.
Ésta contiene tres reclamos fundamentales: un cambio en la Dirección Ejecutiva, la creación de un grupo de transición y redefinición y la renovación de la Junta y Dirección del MAC a la luz de un nuevo proyecto trazado por ese grupo de transición.

En su origen, la carta fue suscrita por los artistas Beatriz Santiago Muñoz, Jorge Castro, Abdiel D. Segarra, Ernesto Pujol, Eric Schroeder, José (Tony) Cruz, Rosa Irigoyen, María de Mater O’Neill, Edra Soto, Javier Cambre, Carolina Caicedo, Omar Obdulio Peña, Jesús “Bubu” Negrón, Viveca Vázquez e Ignacio Lang; los escritores Chiara Merino y Mara Negrón; los curadores Elvis Fuentes, Julieta González y Michy Marxuach; Marysol Nieves, vicepresidenta asistente de la División de Arte Latinoamericano de Sotheby’s y la fotoperiodista Thais Llorca Lezcano.

Los tres reclamos fundamentales son: un cambio en la Dirección Ejecutiva, la creación de un grupo de transición y redefinición y la renovación de la Junta y Dirección del MAC a la luz de un nuevo proyecto trazado por ese grupo de transición.

Demandamos una conversación urgente

Durante los últimos días se han solidarizado con las peticiones personas como la historiadora de arte Susana Torruella, la curadora de arte Brenda Torres, la coleccionista Diana Berezdivin, la ex representante de Sotheby’s en Puerto Rico Marta Gutiérrez, la escritora Mayra Santos Febres, la cineasta Teresa Previdi, el curador Humberto Figueroa, los críticos Pedro Vélez y Joel Weinstein; y los artistas Nayda Collazo-Llorens, Sylvia Blanco, Marxz Rosado, Fernando Paez, Nathan Budoff, Ada Bobonis, Lilliam Nieves, Lisa Ladner, Quintín Rivera y Aarón Salabarrías.

En su introducción, la carta pone de manifiesto que el detonante de este movimiento fue precisamente el llamado del MAC a la marcha realizada hace unos días para solicitar a la Legislatura un aumento de medio millón de dólares en su asignación anual, convocatoria que “ha tenido el efecto de provocar, una vez más, una discusión sobre la visión, misión y filosofía del Museo, dirigido desde hace 23 años por la Dra. María Emilia Somoza”.
“Reconocemos que la Dra. Somoza le ha dado gran parte de su vida al proyecto del Museo de Arte Contemporáneo”, reza la misiva. “Es gracias a ella que este proyecto cultural ha durado casi un cuarto de siglo, y es gracias a ella que el Museo ahora cuenta con una sede independiente para sus operaciones. A pesar de la dedicación con la cual la Dra. Somoza ha abordado su dirección, el Museo de Arte Contemporáneo no ha logrado ubicarse con grado alguno de notoriedad en el mapa de instituciones museísticas internacionales dedicadas al arte contemporáneo”.

La carta hace énfasis en que el MAC “se ha aislado del escenario local” y que “su relación con la comunidad de Santurce es inexistente”. “En 23 años, no ha logrado la acreditación por la Asociación Americana de Museos. A través de los años, el Museo ha estado casi completamente enajenado de las ideas, debates, formas y prácticas del arte contemporáneo, lo que redunda en una falta de convocatoria hacia la clase artística profesional”, destaca. “Todo esto se suma al desgaste normal que implica dirigir una institución por 23 años: se anquilosan los procesos, se dejan de crear alianzas y proyectos cónsonos con su misión, el Museo cae en una rutina de mantenerse, pero no crecer intelectualmente y proyectarse local e internacionalmente. Sus problemas presupuestarios son, en gran parte, consecuencia de estos hechos”.
Por lo que atañe al reclamo de que la doctora Somoza pase el batón de la dirección ejecutiva, los peticionarios, si bien reconocen el servicio incansable que ella ha prestado a la institución, señalan que “su falta de recepción y apertura a muchas otras corrientes, propuestas y prácticas del arte contemporáneo han hecho del Museo un espacio irrelevante a la producción cultural actual. Su gestión se reconoce y se agradece, pero la coyuntura actual pide un cambio de dirección”.

Con la creación de un llamado grupo de “Transición y Redefinición” de parte de la Junta de Directores del MAC, los firmantes de la carta plantean que ese cuerpo tendrá el “mandato de estudiar, actualizar y redefinir el proyecto cultural del MAC”. “Este comité debe estar compuesto por artistas, curadores y administradores de arte sobresalientes en cada una de las áreas de interés de un museo: trabajo curatorial, programación, propuesta comunitaria, desarrollo y recaudación de fondos y administración”, se señala. “En adición, el Grupo de Transición y Redefinición debe establecer los parámetros para una nueva junta. El Grupo de Transición y Redefinición debe producir su propuesta en seis a nueve meses de su formación”.

Asimismo, se establece que, una vez se articule ese plan, “la Junta debe impulsar un proceso de renovación, nombrando los nuevos miembros comprometidos con el proyecto cultural trazado”. “Naturalmente, la renovación de la Junta debe llevarse a cabo de una manera ordenada y cuidadosa para asegurar que la misión institucional pueda continuar sin mayores dislocaciones. El esfuerzo dirigido a duplicar la cantidad de la asignación legislativa no puede de ninguna manera aplazar los reclamos que hacemos. Un nuevo Director Ejecutivo, una Junta de Directores reconstituida, un proyecto cultural redefinido y un plan de desarrollo, acreditación y presupuesto posibilitarán las metas trazadas a corto y largo plazo”.

En su colofón, la carta señala: “La supervivencia del Museo de Arte Contemporáneo requiere un acto de desprendimiento responsable de parte de la Junta y Dirección Ejecutiva. El proceso será uno de aprendizaje para todos: Museo, artistas y comunidad. Sometemos estas propuestas en el espíritu de apoyo a la larga vida del Museo de Arte Contemporáneo”.
El MAC tiene la palabra.