Mariana Benitez nos habla sobre Hector Madera (En el Nuevo Día)




Rejas Liberadoras
Con el proyecto “Optical Borderline: Housing Development Project”, el artista Héctor Madera aborda este elemento de construcción desde una singular perspectiva.

Hay rejas que, lejos de encerrar, liberan. A Héctor Madera la paradoja le viene como anillo al dedo: las rejas le permitieron despojarse de una presión que crecía día a día, mientras trataba de encontrar un tema de tesis lo suficientemente rico para explorar y desarrollar en una pieza plástica. Recurrió a las impresiones de su derredor cotidiano y allí encontró lo que buscaba.

El artista explica: “me fui a vivir a Cupey, pero trabajaba en el Instituto de Cultura. Los tapones por las mañanas eran espantosos así que cortábamos por las urbanizaciones para ahorrar tiempo. Me comencé fijar en las rejas de las casas”.
Madera mira hacia lo lejos y parece regresar a los paseos mañaneros por la urbe sanjuanera. “Pensé que estaría chévere hacer un proyecto con este motivo”.

A la deriva y libreta en mano, visitó varias urbanizaciones construidas en las décadas del cincuenta y setenta como Puerto Nuevo y Caparra Terrace, en San Juan; Mayagüez Terrace, Extensión Villa Rica, en Bayamón, y Villa Griyasca, en Ponce.
La instalación será presentada a comienzos de diciembre en la feria de fotografía y nuevos medios “Photo Miami”, una de las 17 ferias que se desarrollan alrededor del “Art Basel/Miami Beach”, donde se reúne lo mejor del arte contemporáneo.

Las construcciones de viviendas en masa son un fenómeno que no ha dejado de tener su auge en Puerto Rico desde finales de la década del cuarenta, cuando se construyeron viviendas a una escala que el país no conocía. Los diseños de estos hogares se repitieron hasta el cansancio y entrar en una de las calles de estas urbanizaciones era como hacerlo en cualquier otra. Pero la vanidad caribeña no soporta tanta monotonía, así que los inquilinos pusieron manos a la obra y con poco dinero le dieron un toque particular a sus hogares. “Las rejas era la manera menos cara de ornamentar tu hogar de forma que se hiciera visible una diferencia entre las casas”, comenta Madera.

Optical Borderline: Housing Development Project es una instalación que consta de un neón rosa de 6’ x 6’ que recrea el diseño de una reja, una pintura de pared a vuelta redonda por el espacio de la exhibición del mismo patrón del neón y un proyector de diapositivas que documentan las casas visitadas para el proyecto.
La instalación será presentada a comienzos de diciembre en la feria de fotografía y nuevos medios Photo Miami, una de las 17 ferias que se desarrollan alrededor del Art Basel/Miami Beach, donde se reúne lo mejor del arte contemporáneo. Las miles de personas que visitan Miami se empapan del trabajo de artistas de todo el mundo. “Las ferias no son sólo espacios para vender”, explica Héctor, “ahora son más serias. Han contratado curadores que proponen artistas para los espacios de exhibición. En estas ferias también hay espacios para proyectos especiales, se dan conferencias y se hace mucho networking. Es un todo”, dice emocionado y -hay que decirlo- asustado el artista de 30 años.

Al lado del barroquismo de los diseños de rejas que adornan las casas puertorriqueñas, el patrón que Madera escogió para su proyecto pudiera parecer simple. Pero esto tiene su razón de ser. Los arqueados y dobleces que implicaría haber escogido un diseño más complicado son difíciles de hacer en neón. A esto se suma el presupuesto reducido del artista. De hecho, de no ser por la ayuda del coleccionista Ignacio López Beguiristain, Optical Borderline no viajaba a Miami. Ninguna de las instituciones o entidades a las que Madera pidió dinero respondió; el feliz encuentro con López Beguiristain hizo posible que se concretara la invitación que le extendió el director de la feria, Tim Flemming, a Héctor y a su proyecto.
En la novela de Emilio Díaz Valcárcel Figuraciones en el mes de marzo, publicada en el 1972, el público que asistió a una exposición en la Galería Campeche en el Viejo San Juan le dice a Akiro, uno de los personajes de la novela: “… porque el arte no puede estancarse sin podrirse. Que fluyan las nuevas ideas; la inquietud, la investigación y la experimentación son elementos inseparables del arte. ¡Paso a las nuevas estructuras amigo!”.

Estamos en el 2007 y este mismo impulso de cambio ya se ha hecho concreto. Pero es el trabajo y el desarrollo concienzudo de un proyecto, y no un deseo caótico de innovar, lo que logra el éxito de un artista. Así pues, Héctor representa a Puerto Rico y el país será observado a través de una interpretación del hierro que, hay que decirlo, se instala en los hogares para protegernos de la violencia rampante que nos rodea.