Mariana García entrevista a David Schnell en el MAP

Mariana García se la sigue comiendo, esta es una muy buena entrevista, sencilla pero al punto. Conocimos a Schnell y es un tipo bien down to earth, además de ser un exelente pintor. Tremendo que el MAP lo exhiba.



Fruto de la autogestión
Por Mariana García / Especial El Nuevo Día

La exhibición “Hover”, que se presenta desde mañana en el Museo de Arte de Ponce, es la primera exposición individual del artista alemán David Schnell en el continente americano. En ella el público podrá apreciar pinturas que no se vinculan a la representación de una realidad tangible pero que, aún así, parecen querer invadir el espacio del espectador.
Luego de la caída del Muro de Berlín en 1989, Schnell, quien vivía en la antigua Alemania Occidental, fue a estudiar en Leipzig, en el país entonces conocido como Alemania Oriental. (Ambas naciones se reunificaron en 1990). En Leipzig desarrolló sus habilidades en la pintura figurativa, la serigrafía, el grabado y la fotografía. En una entrevista con El Nuevo Día, el pintor dio a conocer en forma exclusiva sus inquietudes y aspiraciones.

¿Qué te motivó a viajar a Leipzig?
“Mi interés es crear unas imágenes donde el espacio es más importante que las figuras. Sólo pienso en composiciones cuando creo. Pienso, por ejemplo, ¿quién podría vivir aquí (dentro de las pinturas) una vez terminadas?”

Quería aprender estas técnicas ya que en Alemania Occidental no había una universidad que las enseñara. Los maestros eran también muy modernos. El ambiente fomentaba que nos concentráramos en las clases. Ninguno de nosotros estábamos pendientes al mercado del arte, lo que nos dio la posibilidad de concentrarnos en nuestros estudios. Estudiar, estudiar, estudiar. Eso fue lo que hicimos.

¿A qué conclusiones fundamentales llegaste durante tus años de estudio?
Mis amigos artistas y yo decidimos que queríamos pintar. Pintar para vivir de la pintura. Nos dimos cuenta que no tenía sentido ir a una galería a preguntar si ellos querían vender tu trabajo, así que decidimos hacer nuestra propia galería. Fue muy simple, arrendamos un espacio en Berlín y allí 10 artistas dimos un poco de dinero para cubrir los gastos y abrimos una galería. Y funcionó. Utilizamos el diseño gráfico que aprendieron algunos compañeros en la universidad para darle promoción de todo tipo a nuestras exhibiciones.

Pero ahora exhibes individualmente y te dedicas solamente a pintar.
Sí, pero estoy consciente de que he tenido mucha suerte de poder vivir de la pintura. En Alemania solamente el 2% de los artistas viven del arte. Los artistas tienen que hacer cosas juntos porque solo no lo logras. Es porque trabajamos en conjunto que la gente se dio cuenta que estábamos ahí. Al inicio hay que estar juntos. Los artistas que comienzan deben organizarse en grupo en algún lugar.

Has logrado convertirte en un artista bastante reconocido. ¿Cómo lidiaste con esto al principio?
Aprendí a lidiar porque me di cuenta que no puedo hacer más de 10 a 12 pinturas al año. Cuando comencé a tener éxito me invitaban a muchísimas exhibiciones. Pero no funcionó así para mí. Decidí quedarme con mi galería y así trabajo a mi ritmo.
Trabajo por semanas en una pintura y de pronto pinto algo en el canvas y todo hace sentido.

¿Qué contienen tus pinturas?
Formas y objetos que no existen en la realidad o cosas que sí existen y que se convierten en otra cosa una vez están en el cuadro. ¿Tienen algo que ver mis pinturas con la realidad o no? Es una de las preguntas que me hago todo el tiempo.
Háblame un poco de tu relación con los colores.
En ocasiones utilizo un mismo grupo de colores por un tiempo largo, incluso hasta un año. Es muy difícil para mí separarme de algunos colores, por eso me obligo a cambiar luego de un tiempo mi paleta de trabajo. Escojo un color que nunca utilizaría... y que luego me termina encantando. La última pintura que hice para el show en Ponce es muy oscura lo que es muy raro para mí.

¿Y tu relación con el espacio?
Mi interés es crear unas imágenes donde el espacio es más importante que las figuras. Solo pienso en composiciones cuando creo. Pienso, por ejemplo, ¿quién podría vivir aquí (dentro de las pinturas) una vez terminadas?”.
¿Cómo fueron escogidas las pinturas para “Hover?”.
Entre Sherill Hartup (curadora en jefe del MAP) y yo escogimos las pinturas que viajarían a Puerto Rico. Estoy muy feliz con el espacio de galería del Museo, es más grande de lo que parecía en las fotos. No es muy usual que muestre mis pinturas en un museo. También es interesante que este museo contenga obras de otros siglos. Nunca había mostrado mis pinturas en este contexto aunque me interesan sobremanera estos artistas.

¿Dónde buscas nuevas ideas?
Para llegar a nuevas ideas hago dos cosas: ver los paisajes (jardines y terrenos del campo alemán) y ver los trabajos de otros artistas. La combinación del museo y la naturaleza es lo que produce en mí nuevas ideas. Los paisajes en Alemania son para mí espectaculares. Son muy comunes y la gente los ve y los olvida. Yo los hago explotar en mis pinturas. Tengo un relación de odio y amor con ellos.

(Esta exhibición se presentará desde mañana hasta el 9 de marzo en el Museo de Arte de Ponce. Para más información puede llamar al (787) 848-0505 o visitar la página de Internet www.museoarteponce.org