Contaminación visual y banners en San Juan, Puerto Rico por Carmen Millán Pabón




Algo bueno en el Día....muy buen articulo por Carmen Millán...una pena la reportera no viera la gigantesca exposición en el Sagrado Corazón basada en esta problematica...






Bombardeo de anuncios
La saturación de la publicidad es un atentado a los ciudadanos.

Por Carmen Millán Pabón /cmillan@elnuevodia.com


Nota del editor: Primero de una serie de artículos sobre la contaminación visual en Puerto Rico.

¿Contaminación visual, o promoción efectiva? ¿Adefesios citadinos o muestras del ingenio en mercadeo? ¿Una forma de generar ingresos para los dueños que alquilan sus propiedades o estorbo público para aquéllos a quienes le obstruyen la vista?

La forma de ver los “billboards” y el resto de la publicidad exterior que abunda en distintos sectores del País depende del cristal con que se mire. En la Isla, la proliferación de la promoción masiva en los espacios públicos despegó hace menos de 10 años. La publicidad a cada lado de las vías y en los edificios, que intimida al conductor, afea la ciudad y muchos violentan las reglamentaciones.

Sigan o no las reglas de ARPE, el vicepresidente de la Sociedad Puertorriqueña de Planificación, Anselmo De Portu aseguró que “afean” la ciudad y pueden representar una distracción para los conductores. “Hay que buscar la ciudad entre los billboards”, dijo, temeroso de que la proliferación de anuncios “reglamentados” convierta a San Juan en un lugar como Las Vegas, donde hay tantos letreros que no hay forma de identificar los edificios.
Comparó a las telas que cuelgan sobre los edificios con máscaras de disfraces.

Por Carmen Millán Pabón

En sus inicios, los “mesh” o telas que cubrían los multipisos de un banco en la Milla de Oro en Hato Rey y de una línea aérea ubicada estratégicamente en Santurce, a la entrada de El Condado, llamaban la atención por sus monumentales tamaños. Tenían el privilegio de no competir con otros.

En la avenida Roosevelt había la promoción de una cerveza extranjera con varios maniquíes que simulaban ser “obreros” instalando el anuncio. Esta importante ruta se ha convertido en “un shopper” que para identificar algunos negocios hace necesario escudriñar bien entre vistosas y enormes promociones. Una de ellas, un enorme rollo con tiras que simula ser papel sanitario. Ahora, rutas completas de las autopistas están circundadas de estructuras con capacidad de promocionar hasta seis anuncios distintos por sus dos caras. En la entrada al Túnel Minillas, cerca al Hospital Pavía, hay una sobredosis publicitaria. El propio hospital se oculta tras las promociones.

El arquitecto Segundo Cardona lleva años alertando sobre lo que según dice, se convirtió en “un problema que ya es obvio”: la liberación de la legislación que controla la ubicación de la publicidad en el exterior.
Antes, Puerto Rico había sido uno de los pocos países que contaba con una legislación que protegía el patrimonio natural de la “contaminación de anuncios de gran escala”. Cardona, quien diseñó el edificio de La Telefónica en la Avenida Roosevelt hace más de 20 años, dijo que una ciudad se supone que sea “la suma de edificios”.Pero ahora se puede decir que áreas de la zona metropolitana son “un collage de anuncios” que mutila los edificios.

Sin opción de evadirlos

“Los ciudadanos saben que encontrarán anuncios en televisión, radio, en periódicos y pueden decidir si los ven o no, pero no tienen opción de evadirlos cuando salen a la calle y se ven bombardeados de mensajes en los espacios públicos”, aseguró el arquitecto. Cardona interpreta la situación como un atentado contra el derecho de los ciudadanos y en el caso de los “mesh”, afectan el derecho de los empleados de ver con claridad al exterior. De noche, añade, los alumbrados de los “billboards” afectan a los residentes de la zona. La reglamentación para la colocación de anuncios en las vías públicas y edificios la establece la Administración de

Reglamentos y Permisos mediante la “Ley uniforme de rótulos y anuncios de Puerto Rico” de 1999, y muchos de ellos cuentan con el visto bueno de la entidad. Antes, los regulaba la Junta de Planificación. Según Luis A. Vélez Roche, titular de la Administración de Reglamentos y Permisos (ARPE), al momento en los tribunales de San Juan, Bayamón y Carolina hay, por lo menos, 30 casos de anuncios ilegales, o que incurren en algún tipo de violación. “Hay compañías bien responsables, pero hay algunas que no. Si no, no tuviéramos tantos casos en los tribunales” dijo Vélez Roche.